Por Agustín Majul @agusmajul
Raro, extraño, atípico, son algunos de los adjetivos que muchos utilizaron a la hora de describir cómo vieron los partidos de semifinal por la Champions League. Es que el Barcelona y el Real Madrid, dos de los mejores equipos del mundo, cayeron ante Bayern Münich y Borussia Dortmund por 4 – 0 y 4 – 1, respectivamente, y complicaron en demasía su pase a la final.
Otra de las cosas más que llamativas fue la pobre actuación de los argentinos. Tres de los cuatro jugadores que se encargan de la ofensiva de Alejandro Sabella en la Selección Argentina, como son Lionel Messi, Gonzalo Higuaín y Angel Di María, no mostraron el fútbol al que nos tienen acostumbrados.
Se conoció antes de que comience el partido entre el Bayern Münich y el Barcelona que la “Pulga” iba a jugar desde el inicio, aun sabiendo que no se había recuperado en su totalidad de su última lesión sufrida en el partido de ida de los cuartos de final, contra el PSG de Pastore y Lavezzi. Y Lionel lo sufrió: se lo vio muy quieto, las pelotas que tuvo no las supo entregar rápida y correctamente y los alemanes lo controlaron sin un esfuerzo ni una marca desmedida. Uno de los puntos más bajos fue el jugador canterano Bartra, quien no supo reemplazar a Javier Mascherano, lesionado, y que es utilizado como defensor central en el equipo culé.
Angel Di María iba a ser de la partida ante el Borussia Dortmund, pero por un tema personal (fue papá), finalmente fue al banco e ingresó a 20 minutos del final. Poco pudo hacer el rosarino, que se encontró con un equipo alemán ordenado y un partido con el resultado puesto.
Quizás Gonzalo Higuaín fue el que mejor actuación tuvo. Siempre hablando en un contexto de bajo nivel y poca productividad, el “Pipa” salvó una nueva caída del arco de su equipo cuando apareció en el área propia y quitó con mucha autoridad el gol a Blaszczykowski. Inmediatamente, el argentino aprovechó un regalo del defensor alemán Hummels, que dejó un pase muy corto para su arquero y asistió a Cristiano Ronaldo para el descuento del Madrid. Luego, con el correr de los minutos, el crecimiento futbolístico del equipo local fue tal que opacó a los españoles, quienes tuvieron al mejor jugador de su equipo en el arquero, Diego López.
Lo más increíble de todo es que, tratándose de equipos con historia y que merecen su debido respeto como son el Real Madrid y el Barcelona, se podría hablar de una llave todavía abierta. Algo raro, impensado y atípico si las llaves las jugasen otros equipos. Pero no en ellos.
1 Comentarios:
Excelente!
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