Por Juan Balbi @juanbalbi9
River
cayó 1 a 0 ante Racing en el Monumental por la 8ª fecha del Torneo Inicial y
sigue sin levantar cabeza: no gana hace cinco partidos y lleva diez sin
victorias en el Monumental.
No hay fútbol. No hay resultados. No hay
paz. Así vive River hoy en día. Atareado, confundido, complicado. El equipo no
juega bien y el cuerpo técnico no tiene respuestas. Esta vez el rival fue
Racing, un equipo defensivo, bien cerrado atrás, sin mucha generación de fútbol
y, a pesar de esto, una pelota parada le terminó dando la victoria a los de
Avellaneda.
El primer tiempo fue para el olvido. Los
dos jugaron mal y aburrieron. El más claro de River fue Leo Ponzio, quitando y
distribuyendo constantemente, siendo el líder del equipo en todo sentido. El
conjunto de Núñez volvió a tener el equipo partido, sin nadie que pudiera
conectar el mediocampo con los delanteros, estancados arriba nuevamente. Se
notó la ausencia de un enlace, y así fue como Aguirre sufrió constantemente a
la hora de tener que salir jugando con la pelota. En tanto, Racing, debido a su
mezquindad y su planteo defensivo, no llegó al área rival con peligro. Recién a
los 31’ un cabezazo de David Trezeguet puso en apuros a Saja, aunque la pelota se
fue cerca del segundo palo del arquero. No hubo fútbol, más que la
sobreutilización del pelotazo y el centro a la nada. Entre el mal juego, el
improvisado Jonathan Maidana debió salir por lesión y en su lugar ingresó
Facundo Affranchino, que jugó de volante por derecha y a la defensa pasó Carlos
Sánchez. Minutos más tarde se confirmaría lo peor: rotura de ligamentos
cruzados.
El segundo tiempo comenzó con un River más
activo, intentando atacar como podía. Los ingresos de Rodrigo Mora por Carlos
Sánchez y, posteriormente, de Manuel Lanzini por Martín Aguirre, le dieron más
vitalidad a un equipo sin ideas, que buscó siempre pero nunca encontró
claridad. Así fue como a los 64’ Trezeguet tuvo el gol tras un centro pero su
disparo salió muy cerca del palo izquierdo de Saja. A los 68’, Racing tuvo su
primera oportunidad de peligro. Luciano Vietto quedó mano a mano con el
arquero, pero remató al cuerpo de Barovero y la pelota se fue al córner. Dos
minutos después, una pelota parada que envío Diego Villar al área, derivó en el
cabezazo de Matías Cahais al fondo de la red. 1-0 para Racing cuando menos se
esperaba.
El gol abrió el partido, River salió con
todo a buscarlo y los de Avellaneda quedaron a la espera de un contraataque
para definir el partido. Pero el conjunto millonario no fue más que actitud y
empuje, ya que la única situación clara fue un cabezazo de Mora que sacó bien
Saja. Así pasaron los minutos y Racing concretó un triunfo más que importante
en el Monumental.
River sigue en un laberinto del que no
puede salir. La derrota lo dejó en descenso directo y la crisis se profundiza.
Tras una semana tensa, las cosas empeoraron. La gente estalló contra el
presidente Daniel Passarella y pidió la vuelta de Ramón Díaz. Mientras, Almeyda
confirmó que sigue en el puesto. La próxima fecha deberá enfrentar a Arsenal en
Sarandí. ¿Cuánto tiempo más aguantará? Los días, y los resultados, dirán.






















