Bajo la intensa lluvia que cayó en Rosario, el local fue quién buscó la victoria pero no tuvo la claridad necesaria para conseguirla. Quilmes se llevó un gran premio con un esquema conservador, pero el no darse por vencido le permitió empatar sobre el final. Sin embargo, el cervecero hace cuatro fechas (6ta ante Arsenal) que no suma de a tres.
El punto vale uno para los dos, pero está más que claro que viven realidades muy distintas y necesidades también muy dispares. Para Newell’s el punto es poco teniendo en cuenta que su objetivo es pelear el campeonato, pero su realidad es la de un equipo con vaivenes que no termina de afianzar su superioridad en la cancha, así como en el marcador. Para Quilmes, la cerveza no tuvo nada de amarga, el punto cae bien pese a que no se haya ganado. Suma por el rival, por ir abajo en el marcador y por ser en condición de visitante.
La Lepra fue quién hizo el desgaste, quién intento abrir los caminos en una noche en la que le faltó la calidad necesaria para hacerlo. Figueroa fue el conductor de un equipo algo desconexo, y si bien de sus pies salieron las aproximaciones más claras al arco de Dulcich, faltó en sus compañeros esa cuota de entendimiento necesaria. Banega no tuvo una buena noche y no se mostró tanto como opción de clara. Desde la izquierda, Isnaldo lanzaba centros que eran rechazados por la buena defensa de Quilmes una y otra vez. Y en eso se diluían los ataques del local.
Quilmes refugiado desde el inicio, colocado en posición defensa no porque el rojinegro lo obligará, sino como una disposición táctica a cumplir a rajatabla, y de ser posible lastimar con las pocas llegabas que de antemano sabía su DT que iba a contar. Así a los 17’ una buena sesión de Telechea para la entrada de Carrasco, casi termina en gol de Boghossian, si el lungo delantero hubiera conectado el centro rasante al que por poco no llegó. Quilmes sabía que iba a tener pocas, por eso no había que desaprovechar las chances que se presentaran.
Un minuto después Muñoz tuvo el gol para Newell’s pero pifió en vez de rematar, cuando estaba solo ante Dulcich, lo que produjo un lamento en el estadio tan grande como si de un grito de gol se tratara. A esa altura del partido la lluvia ya era tormenta con todas las letras y la cancha estaba muy rápida, Morales y González quisieron probar al arquero Guzmán pero sus remates se fueron muy desviados. Hubo que esperar hasta el final para que un cabezazo de Ponce fuera encontrado por Dulcich, que se quedó con la más clara de Newell’s en ese primer tiempo.
El entretiempo trajo un poco de tranquilidad, la lluvia intensa se detuvo y las ideas de los futbolistas se aclararon, por lo que los equipos empezaron a llegar. Quilmes sintió el esfuerzo de correr siempre de atrás a la pelota sumado a la baja de Braña, un león en
esa zona (que debe aún una fecha). Así la Lepra sumó peligro, primero a través de dos remates del movedizo Figueroa que intentaron romper el cero. En el otro arco, Martínez acarició la pelota en un tiro libre pero su remate encontró las manos de Guzmán.
Inmediatamente Banega olvidando su noche errática, colocó una gran habilitación para Muñoz que le ganó la espalda a Alegre y conecto de cabeza pero Dulcich, se estiró bien abajo y sacó una pelota bárbara.
El recio Lema intento hacer un gol de otro partido cuando recibió en mitad de cancha y probó al arco del sorprendido Guzmán, pero la pelota se fue apenas arriba. Berti movió el banco local y mando a Castro y Trezeguet a la cancha buscando claridad en ataque. Primero fue Castro a los 30’ en el que casi rompe la paridad cuando su remate se desvío y fue a dar al palo del vencido Dulcich.
Pero el gol llegaría en francés cuando Trezeguet se elevó sólo y perdido por Martínez en el área, conectó la pelota para que tenga destino inexorable de red. Gol de Newell’s y ahora sí parecía estar todo en orden. A Quilmes se le quemaron los papeles, tuvo que empezar a visitar más seguido a Guzmán y en su última visita la puerta del 1 se abrió. Boghossian lucho y metió un buen centro para la entrada del chaqueño Ríos que convirtió el 1-1 final. Ríos ingresó por González para buscar profundidad por la derecha, y está claro que dio resultado.
El partido se moría y en el tiempo agregado paso de todo. Primero a los 45’ un cabezazo de Diz se fue al lado del palo, hubiera sido mucho premio para los muchachos de Caruso. Y un minuto después, Orzan tuvo la victoria, pero Dulcich otra vez tapó muy bien y cuando ya estaba vencido, Castro se apiado de él y la tiro por encima con el arco libre.
Para el infarto ese final, que en las matemáticas vale uno para cada uno, pero en la parte psicológica fue para Newell’s menos que eso y para Quilmes un envión importante para el día martes, cuando reciba a Belgrano.
Newell´s: Guzmán; Cáceres, Ortíz, Heinze, Diaz; Banega, Orzán, Figueroa; Muñoz, Isnaldo y Ponce.
DT: Sergio Berti
Quilmes: Dulcich; Alegre, Martínez, Lema, Suárez; Carrasco, Garnier, González, Morales; Telechea y Boghossian.
DT: Ricardo Caruso Lombardi.
Cambios: 43´, Beloso por Díaz; 67´, Trezeguet y Castro por Ponce e Isnaldo (Newell’s)
59´ Ríos por González; 76´ Caneo por Telechea; 84´, Diz por Suárez.
Árbitro: Pablo Lunati.
Por Maximiliano Santini @santinimaxi























0 Comentarios:
Publicar un comentario