El estadio Marcelo Bielsa y su gente vivió una noche enorme e histórica. No fue la mejor performance del elenco rojinegro porque le faltó profundidad y chapa copera. Sin embargo, la suerte en los 180 minutos y la maratónica serie de los penales causaron que la Lepra esté entre los cuatro mejores del continente. Patearon 13 veces cada uno y Maximiliano Rodríguez, en la tercera chance que el conjunto local tuvo para ganarlo, disparó con toda su experiencia para desatar la fiesta en el Parque de la Independencia.
En el Coloso hubo un primer tiempo en el que de entrada se notaron dos rasgos distintos al de la ida en la Bombonera: Boca no presionó en la salida leprosa y Newell´s consiguió recuperar la redonda rápido tras la pérdida. Una constante que se repitió durante los primeros 45 minutos. El visitante sólo complicó por una corrida de Juan Sánchez Miño que terminó en nada y cuando la pelota pasaba por el pie derecho de Juan Román Riquelme, que tocó contadas veces el esférico pero cuando lo hizo causó algo distinto y peligro en el ataque.
Los dirigidos por Gerardo Martino carecieron de profundidad y en varias ocasiones recurrieron al pelotazo para saltear líneas de presión hacia Ignacio Scocco, que estuvo impreciso y sin tanto peso. Lucas Bernardi, con sus asistencias de primera, puso cara a cara a Maxi Rodríguez, quien sin espacio lanzó a la parte externa de la red a los 8´. Pablo Pérez se movió bien a las espaldas de los mediocampistas Xeneizez pero le faltó desequilibrio. Para el final quedó un bombazo de Santiago Vergini desde aproximadamente 40 metros que se fue arriba del travesaño.
El complemento cambió. Apareció un tibio Newell´s que jamás desequilibró y que nunca se puso al hombro el espectáculo. Boca trató de defender más lejos de su área y tuvo las suyas…A los 56´, tras un córner, Nicolás Blandi cabeceó y Milton Casco despejó la pelota en la línea. Era gol y el liquidar la seria para la visita.
Y a los 56 minutos llegó la jugada que cambió el rumbo del partido. Riquelme recibió un despeje tras un tiro de esquina que había lanzado, enganchó y con sutileza tiró un centro para el único delantero de su equipo, quien de palomita estrelló el testazo en el travesaño. Enseguida, en la contra, el lateral boquense Clemente Rodríguez se hizo expulsar infantilmente por cometer una falta y protestarle sin sentido al árbitro Germán Delfino. Desde allí Boca se volvió a agrupar en el fondo, nunca más pasó la mitad de la cancha y encima Carlos Bianchi sacó de la cancha al único atacante.
La media hora restante fue un monopolio del balón para Newell´s, que tuvo nulidad en la imaginación y cero en definición en las pocas que tuvo. Con el correr de los minutos más se le acercaba a cada uno la definición por penales.
Llegó el momento cúlmine de la noche con los tiros desde los 11 metros. Tras la resolución, a cualquiera se le pudo haber pasado por la mente aquella serie de 1991 en la Bombonera cuando la Lepra venció a Boca para coronarse en la Súperfinal de la temporada de la mano del portero Norberto Scoponi.
Ahora se vendrá un duelo clave por el Torneo Final el lunes contra All Boys, contra quien defenderá la punta de un campeonato que lo tiene como puntero y que sólo pensará en él hasta su finalización, ya que la ida de las semis de la Copa se jugará el 3 o el 4 de julio tras el fin de la Copa Confederaciones de países en Brasil.
Newell´s está en semifinales y cada vez más se acerca a la ilusión llamada Libertadores, ésa que se le escapó en la final en 1988 y 1992. Éste elenco de Gerardo Martino se merece todo esto porque viene marcando un estilo a nivel nacional e internacional. ¿Se repetirá aquél ¡Newell´s, Carajo! del loco Bielsa en el final del semestre?
Por Lucas Abbruzzese @LucasAbbruzzese























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