Por Diego Bentivegna @bentidiego
Instituto vivió el domingo pasado, varias sensaciones frente a Aldosivi. Primero pasó del reconocimiento a la preocupación y luego de la preocupación a la alegría.
Antes de que comience el primer tiempo, en el estadio de Alta Córdoba se vivió un momento emotivo porque el defensor Raúl Damián fue homenajeado, debido a que jugó 100 partidos en el club albirrojo. Por ello, su familia le entregó una camiseta con el número 100 en su espalda. Este homenaje permitió un instante alegre y parecía que salvo una derrota, no se iba a aguar la jornada.
Sin embargo, en el fútbol, todo puede cambiar en un segundo. Comenzó el primer tiempo y desde el arranque, los dos equipos comenzaron a desarrollar sus propuestas. Instituto intentando manejar el balón y el conjunto de Mar del Plata, jugando en su propio campo y tratando de jugar de contragolpe. Debido a esto, cuando el elenco dirigido por Sebastián Rambert, encontró la posibilidad, contragolpeó con decisión. Malcorra desequilibró por el andarivel, buscó a Guerra, quien no pudo conectar la pelota para abrir el marcador. Por este ataque, se encendió la luz de alarma en el combinado dirigido por Frank Kudelka, que volvió a manejar el balón.
Pero ocurrió la primera dificultad en el local porque debió retirarse lesionado Biglieri. Su lugar fue ocupado por Burzio, que intentó acomodarse en el equipo. Mientras Instituto intentaba volver a dominar el juego, apareció un nuevo problema: se lesionó gravemente Piermarteri y debió ser sustituido por Barreiro. Debido a estos dos cambios, el club cordobés debió reacomodarse en su planteo de juego. En los 15 minutos iniciales pasó del homenaje a Damiani, a sufrir las bajas de dos futbolistas. Era suficiente castigo para la escuadra local, que debió retomar el planteo con dos nuevos nombres.
Instituto no sintió las ausencias, manejó la pelota y creó varias chances de peligro, pero no las convertía porque le faltaba precisión. Zbrun y Burzio tuvieron sus posibilidades pero no pudieron marcar porque les faltó un poco de justeza en el remate. Pese al dominio de la formación cordobesa, el club visitante, intentó contragolpear y tuvo una situación clara, a través de Ramis, que definió sin crear peligro.
Luego de esta ocasión, el combinado dirigido por Kudelka continuó con su idea ofensiva. Tanto Barreiro como Burzio, tuvieron sus posibilidades, pero las desaprovecharon. Sin embargo, Instituto pudo llevarse la primera alegría, porque en una jugada creada por Bazán, Vismara y Canever, Zunino intentó despejar el pase pero remató en contra de su valla. El desahogo y la felicidad se adueñaron en los hinchas cordobeses por todo lo que vivieron en los 45 minutos iniciales.
Pero, todavía faltaba para que finalice la primera etapa, en consecuencia, Aldosivi salió a buscar el gol del empate. Lo intentó por intermedio de Zunino y de Galván, pero no pudieron igualar el resultado, por la gran tarea del arquero Chiarini, que sostuvo en gran nivel, su arco en cero. Finalmente, el elenco marplatense tuvo otra opción y nuevamente el guardameta se lució en su arco, lo que provocó el merecido reconocimiento de su público. Al final, el primer tiempo terminó con el club de Córdoba ganando por 1 a 0 al combinado visitante.
En el complemento, el equipo dirigido por Kudelka intentó controlar el juego como en la primera parte. Tuvo una ocasión para generar más peligro a través de la proyección de Canever, pero finalizó porque sufrió una fuerte infracción. Luego de este avance, debió ser reemplazado Bazán, porque también había sufrido una lesión desde el primer tiempo. Fue Bernardi, el jugador que lo sustituyó e ingresó en un momento en donde Aldosivi inquietó un poco más. Guerra, generó una ocasión para empatar, pero el arquero Chiarini, con una gran atajada, volvió a decir presente. Más tarde, tuvo otra chance, pero el defensor albirrojo, Zbrun, despejó el centro hacia el corner.
En ese instante del partido, la institución de Mar del Plata demostraba más ambición que el local que contó con una posibilidad peligrosa a través de Bernardi y que Roselli la sacó con lo justo. Luego de los ingresos de Gigli y Lope en la formación de Rambert, el partido se hizo más intrascendente. Sucedió que Instituto no podía tener la pelota, en consecuencia no podía crear y Aldosivi, la tenía, pero elaboraba poco juego porque le faltaba claridad. Entonces el equipo dirigido por Kudelka mostró más fuerza y voluntad para proteger su ventaja.
Después de varios minutos, una vez que el club marplatense no avanzaba con peligro, nuevamente Vismara y Aguirre tomaron la bandera en el elenco local. El volante de marca realizando un gran despliegue para cortar las posibles llegadas. En cambio, el volante ofensivo buscando crear más oportunidades y tratando también de anotar un gol. En un ataque ofensivo para los locales, Bernardi intentó marcar el segundo, pero el portero Campodónico lo evitó. El encuentro continuó con muchas expectativas porque el árbitro adicionó 4 minutos y porque en una jugada, se fue expulsado Galván, en la escuadra visitante, por una fuerte infracción hacia Bellone. Finalmente, el conjunto cordobés avanzó por intermedio de Burzio, que dejó a Aguirre con la gran chance. El enganche de Instituto en la esa jugada pudo establecer las cifras definitivas, anotando un golazo.
El segundo tanto para el combinado local, permitió que los hinchas festejaran con gran alegría por todo lo que había sucedido durante el desarrollo del partido. Después, en el pitazo final, los jugadores albirrojos se sintieron más satisfechos por la actuación y por el triunfo. El festejo se empañó un poco porque tres compañeros debieron dejar el campo de juego, por lesiones. Pero, el saldo es positivo porque pese a las dificultades que sufrieron, el equipo salió adelante, jugando un buen primer tiempo, sobre todo. En cambio, Aldosivi deberá pensar en los errores que tuvo, para corregirlos y continuar trabajando en las ideas que pretende su técnico, Sebastián Rambert.























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