Por Marina Merlo @marimerloo
Rosario Central le ganó por 1-0 a Instituto y cerró el semestre en puestos de ascenso. Tras tener un flojo comienzo, termina con el impulso de seis victorias consecutivas.
Hace algunas fechas atrás, desde estas líneas, había escrito sobre la ciclotimia por la cual atravesaba Rosario Central. Hoy con el semestre recién terminado, se puede afirmar una vez tal dicho. Porque este equipo vivió todos los climas: desde llegar a quedarse sin técnico hasta vivir el paraíso que está atravesando hoy con seis victorias en fila.
Hoy Rosario Central puede tener un fin de año tranquilo, en paz, con la certeza de que puede volver a primera o, al menos, pelear dignamente por conseguir un lugar. El ambiente del Gigante de Arroyito también cambió, de esos murmullos y abucheos se pasó a un clima de fiesta cada vez que se juega en Rosario. Miguel Ángel Russo también parece haber encontrado el equipo, porque desde el partido con Crucero del Norte, pudo repetir el esquema y el once inicial.
Con respecto al partido con Instituto, Rosario Central mostró desde el primer minuto que quería quedarse con el triunfo. El primer tiempo fue un monólogo rosarino donde, Méndez, Encina, Medina y Domínguez, supieron desplegar toda su jerarquía y conducían las riendas del partido. Central era un equipo eléctrico, superior y dinámico pero que desaprovechaba muchas oportunidades, esto hacía dudar a todo el Gigante.
A los 2 minutos del segundo tiempo, apreció Nery Domínguez que, con un zapatazo, calmó los ánimos todo Rosario Central. Instituto era un equipo caído y sin ideas, muy lejos de aquel que jugó la promoción. La ventaja no aplacó al Canalla que siguió buscando estirar la ventaja por todos los medios, pero cuando la pelota no quiere entrar, no hay nada que hacer.
El local bajó un poco el ritmo de su juego porque, los cordobeses, no daban señales ni de reacción. Medina tuvo un par de esos arranques tan picantes pero no pudo definirlos. La última oportunidad que tuvo Rosario Central para ampliar el marcador, fue cuando a los 47, Encina desperdició un penal que había generado Toledo.
Rosario Central se despidió ante su gente con una sonrisa, seis victorias consecutivas y en puestos de ascenso; además el arquero, Mauricio Caranta, lleva 606 minutos con la valla invicta, superando a Julio Gaona que había cosechada 566. Llevó su tiempo pero finalmente se encontró el rumbo, todavía falta todo un semestre, pero no hay dudas que todo Central tendrá un fin de año feliz.






















