Boca venció a
Olimpo de Bahía Blanca por 1-0 en un partido chato sin situaciones. Los locales
se quedaron con uno menos a los 13 del primer tiempo por un cabezazo de Miguel
Borja.
La cancha de
Olimpo es, como dicen todos, complicada. ¿Pero por qué? Las dificultades para
desplegar la pelota por el césped se tornan fundamentales a la hora de intentar
sostener la posesión. Si no está desparejo, está alto, y si no, le falta riego.
Lógico, para los equipos que buscan atacar, que el balón corra lento por el
pasto lo perjudica. Le quita velocidad y daña su intención.
Gago parece
retomar su nivel lentamente. Meli está afianzado en el medio. Calleri es el “9”
titular pero Gigliotti paga con goles. Chávez alterna buenas y malas. Y Carrizo
parece haberse apagado después del comienzo deslumbrante del torneo. Marín se
apropió del lateral derecho y la dupla Echeverría-Díaz se afianza con el correr
de los partidos. El Cata cerró un partido brillante en Bahía. Debió tolerar
algunos mano a mano contra Cuero y su velocidad, y lo hizo con solvencia y sin
complicaciones. Colazo, por izquierda, generó dudas positivas en el Vasco
Arruabarrena. ¿Lo deja o entra Insúa? Ayer volvió un rato y Colazo pasó al
mediocampo.
La expulsión
a Borja a los 13 del primer tiempo por un cabezazo infantil tras la provocación
de Echeverría modificó los planes. A los 5, se habían generado tres situaciones
(dos Boca y una Olimpo). Después, todo fluctuó. El aurinegro se retrasó, cedió
la iniciativa y se acorraló en su terreno. Regaló la pelota y se preocupó por
cubrir espacios. El arco de Orión quedaba lejos y Cuero estaba solitario intentando
gambetas y alguna jugada heroica que lo dejara cerca de definir. Nada de eso
sucedió. Arruabarrena lo dijo: “La expulsión, en vez de beneficiarnos, nos
perjudicó”. Puede sonar extraño, pero es cierto. Se perdió la igualdad de
condiciones y Olimpo optó por retrasarse y defender en su área.
El partido
corrió y no hubo situaciones de ninguna de las partes. Boca movía el balón de
un lado a otro sin avanzar. Utilizó a Marín para intentar desbordar por
derecha, entró Martinez en lugar de Bravo para desequilibrar por el costado y retrasó
a Carrizo para que se implicara en la elaboración… Lo cierto es que no pudo
complicarlo a Olimpo. Champagne no tuvo inconvenientes. Lo positivo en este
aspecto, es el dominio defensivo que tuvieron Díaz y Echeverría. Uno salía y el
otro sobraba. Así de sencillo.
El gol llegó
de un envió de Gago para la conexión aérea con Gigliotti. ¿Quién colaboro?
Calleri. El 9 titular de Boca ingresó en lugar de Chávez para sumar gente en el
área. Molestó a Furios y lo liberó al Puma, que no perdonó. Fue el 1-0, a falta
de 15 para concluir el partido con los fantasmas del Gigante de Arroyito cerca.
Minutos después, expulsado Sills por protestar desairadamente contra el árbitro
Diego Ceballos: Olimpo con nueve. Los fantasmas se hicieron presentes en
demasía con la infracción cerca de mitad de cancha de Gago que devino en un
centro alto al área xeneize. Orión metió los puños y el contraataque sin
arquero que entabló Boca fue mal llevado a cabo. Terminó en offside.No se dividió
el balón. Hubo paciencia y compromiso. Eso destacó el Vasco de sus jugadores,
pero se fue disconforme. Señaló que fueron un equipo previsible y que les faltó
progresar en ataque. Suma 7 de 9 desde que está en Boca y eso es sumamente
positivo. Ahora, hay una semana para descansar y planear el partido del próximo
domingo, contra Racing.
Por Matías Adami @matiadami2.























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