Nació en San Miguel, provincia de Buenos Aires. A los 17 inició su etapa como futbolista. Muy joven partió a Chile y luego a México, donde pasó gran parte de su carrera. Allí se retiró como jugador y se inició como entrenador en el mismo equipo que lo vio colgar los botines. En Argentina dirigió a Defensa y Justicia y a Godoy Cruz de Mendoza, lo que le permitió mostrarse ante los ojos del fútbol local y dar el gran paso a Avellaneda. Esa es la historia de Jorge Almirón (43), el técnico en pleno crecimiento, que pactó con ‘el diablo’.
“Yo quería trascender en la Primera División del fútbol argentino”, expresó Jorge, y vaya si lo logró. Ante la salida de Omar de Felippe de Independiente llegó al club, del cual confesó ser hincha, para tomar las riendas del recién ascendido. Consciente de la fuerte crisis económica que atraviesa la institución, y de que cargará sobre su espalda una gloriosa historia que necesita retomar la memoria, no se achicó ante el grande.
-¿En algún punto de su carrera soñó con esto?
-Cuando dirigía en Mendoza, que hicimos una buena campaña, no lo veía como una locura. Lo pensé y me visualicé ahí, me proyecté y me sentí cómodo. Adelanté el proceso en mi cabeza.
-El Presidente de Godoy Cruz, José Mansur, manifestó que sintió su salida como una traición.
-Teníamos una relación excelente, hasta casi de amistad. Ahora ni hay relación. Tengo una manera de ser bastante especial, estoy donde quiero estar y donde me sienta cómodo. No negocio con nadie. Le agradeceré siempre la posibilidad que me dio de trabajar, no quería que me vaya, pero tampoco cumplió con lo poco que yo pedía.
-¿Con qué Independiente se encontró?
-Me encontré con los problemas económicos y políticos que fueron muy públicos y hasta violentos en algunos momentos. En la charla con los jugadores percibí que sentían mucha presión, fue un torneo muy sufrido. Estaban obligados a ascender, lo lograron pero con mucho cuestionamiento.
-¿Cree que la llegada de Hugo Moyano apaciguó esas cuestiones?
-Puede ser. Hablé con él, me dijo que iba a tratar de sanear los problemas. Apuesta a los jugadores del club. No podemos armar un súper equipo en nombre. Me aclaró que no se podían seguir endeudando.
-El club atraviesa una pelea pública ante la barra brava que encabeza ´bebote’ Álvarez.
-No estoy preparado para eso, sé que es un grande y esas cosas pasan. Ojalá que los resultados se nos vayan dando y que nos den tiempo para trabajar, tengo confianza que el equipo lo va a hacer muy bien.
“El fútbol refleja la idiosincrasia de cada país, en México lo ven como un espectáculo. En Argentina hay urgencia por ganar y miedo al error, somos muy competitivos”, comparó el flamante entrenador del ‘rojo’ y admitió que quiere darle confianza a sus dirigidos para que no teman al equivocarse. “Tengo en claro que lo primero es ganar pero quiero buscar una identidad”.
Por otra parte, el DT se refirió al escándalo que atravesó el juvenil, Alexis Zárate acusado de abuso sexual por la novia de su compañero, Martín Benítez: “Son jóvenes y se equivocaron. Todos debemos tener oportunidades. A mí me gusta como juegan, se tienen que preparar para cuando les toque”. Ambos jugadores habían sido desafectados del plantel a mediados de marzo.
-¿Habló con De Felippe?
-Me gustaría charlar cuando tenga el plantel definido. Omar tuvo un proceso muy duro y lo hizo muy bien, tuvo mucha altura y se responsabilizó de todo. Le tengo una gran admiración.
-¿Se viene un equipo más ofensivo?
-Trataré de provocar que el equipo intente jugar siempre y que los jugadores puedan representar bien a este club. No me caso con ningún esquema, no es nada más armar línea de 3 o de 4, hay que ir variando dependiendo del rival. Quiero una competencia sana y leal por el puesto.
-Ricardo Bochini declaró que Daniel Montenegro no está para ser el conductor del equipo.
-Es la opinión de un ídolo. No me parece que el equipo le de la pelota a un conductor para que éste genere juego. Para mí, un equipo tiene un funcionamiento y los jugadores dentro de ese funcionamiento muestran su categoría. El ‘rolfi’ mostrará su jerarquía cuando le toque jugar, es diferente y yo lo voy a preparar para que sienta cómodo.
Almirón no puede ocultar su alegría: “Tengo muchas ilusiones, estoy muy entusiasmado”. Sabe que está ante la oportunidad de hacer historia, sin embargo no se agranda: “Está muy parejo todo y nosotros estamos en formación. En la sexta fecha podemos ir primeros o perder 2 partidos seguidos y que la gente se ponga impaciente. Puedo prometer cosas, como todo entrenador, pero el tiempo dirá”.
Por Melina Ortiz @Meliortizerbes























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