Boca venció a Lanús por 3-1 con goles de Gigliotti, Colazo y Riaño.
El gol Granate lo marcó Silva. El partido quedó a un lado. La gente pidió, una
vez más, por la renovación a Riquelme.
Volvió el 10, volvió el fútbol. Boca tiene regularidad, es un equipo firme, y maneja los partidos como quiere. Desgraciadamente para Carlos Bianchi, llegaron tarde las victorias porque con el 3-1 sobre el Granate, el equipo de la Ribera obtuvo su cuarto éxito consecutivo.
El ambiente en la Bombonera, desde la previa, tuvo a Juan Román
Riquelme como centro de atracción. Pedidos por él se reiteraron, con cánticos
nuevos y panfletos que circularon en las escaleras y los pasillos del estadio.
A pesar del día gris, frío y tormentoso que acechó la Boca durante el partido,
las tribunas fueron copadas por hinchas xeneizes que conocieron la
trascendencia de sus gritos en aquel conmemorable partido en el cual cayeron
insultos para Julio César Falcioni y Daniel Angelici. En esta oportunidad, en
la antesala del encuentro, se reiteraron los improperios sobre el presidente
del club y la solicitación para que Román continúe en Boca.
Los del Virrey disputaron un correcto partido. Manejó el esférico,
distribuyó con Riquelme como adalid y Nicolás Colazo como segundo, usufructuó
las subidas de Emmanuel Insúa y contó con las apiladas solemnes de Juan Manuel
Martinez. Además, Emmanuel Gigliotti marcó para abrir el marcador y a pesar de
la igualdad instantánea de Santiago Silva (ley del ex), Boca se levantó y tras
una buena jugada con Insúa como protagonista, un cabezazo de Gigliotti contra
el horizontal y el posterior rebote de Colazo, aumentó nuevamente la ventaja. En
12’ del complemento, tres goles y una ovación ensordecedora sobre el “10” que,
ante cada intervención, recibía aplausos y halagos de las cuatro paredes que
encierran el campo de juego.
Más tarde y tras el ingreso de Claudio Riaño por el 9 goleador de
Boca, se definió el partido. Las situaciones se elaboraban y a la vez eran
dilapidadas por los ofensivos xeneizes. Hasta que Andrés Cubas, el juvenil que
promovió Bianchi desde la cantera, brotó su garra para ganar en la disputa
contra Nicolás Pasquini y envió un centro localizando a Riaño que venció a
Agustín Marchesín y firmó el 3-1 final. Daniel Díaz fue expulsado por doble amonestación. Quienes lo acompañaran en la suspensión serán Juan Forlín y Agustín Orión
Como sucedió contra Tigre y posteriormente contra Arsenal, el
periodista de Fútbol Para Todos, Mario Cordo, le preguntó al protagonista de la
película qué sucedería con su futuro. A diferencia de las anteriores
oportunidades, Román contestó, sin molestarse: “He apostado con mi hermano que
voy a jugar hasta los 40. Lo voy a intentar, aunque es mucho. Si no es acá,
será en otro club”. Luego, se retiró agitando su remera por los aires, como
cualquier fanático desde la tribuna, caminando y sonriendo sabiendo que, una
vez más, dio una lección de fútbol y se ganó su contrato dentro del campo de
juego, con su juguete en los pies.
Ahora, le pasó la pelota a los dirigentes que, tras recibir los insultos populares, deberán tomar la determinación más importante durante su mandato. ¿Oirán el pedido como sucedió aquel 8 de diciembre? Todo está por suceder.
Ahora, le pasó la pelota a los dirigentes que, tras recibir los insultos populares, deberán tomar la determinación más importante durante su mandato. ¿Oirán el pedido como sucedió aquel 8 de diciembre? Todo está por suceder.
Por Matías Adami @matiadami2.























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