Desde las 18.15hs del domingo, Boca recibe a Lanús. El partido
tendrá una atmósfera revolucionaria y el público solicitará por la renovación a
Riquelme.
A pesar del esguince leve que sufrió Juan Manuel Martinez el
miércoles en la práctica matutina, será titular y acompañará a Emmanuel
Gigliotti en la delantera. Por otra parte, Carlos Bianchi volverá a plasmar un
4-3-1-2 en el campo de juego porque el “10”, Juan Román Riquelme, se recuperó
del golpe de su tobillo y estará desde el inicio en la Bombonera. ¿Será el
último partido en Boca?
Deslizar una opinión sería irrisorio puesto que las informaciones
varían pero los títulos continúan firmes. Desde la dirigencia, con Daniel
Angelici como adalid, manifiestan que se sentarán a hablar cuando finalice su
contrato (30 de junio). Dejan en un fabuloso limbo todo tipo de determinaciones
concretas que, a pesar de estar tomadas, se dificultan por el despliegue
futbolístico de Riquelme en el patio de su casa. En la otra vereda, el entorno
mantiene el silencio. Bianchi, su “padre” del fútbol, ha decidido no hablar del
tema ante cada interrogación del periodismo. ¿Por qué? Pedido del “10”. Román
habla con la pelota en sus pies.
A pesar de que Boca viene en levantada, con tres victorias
consecutivas y desplegando un fútbol de creciente nivel, la frustración de no
cumplir el objetivo y la renovación de Riquelme se posan en el centro de las
cámaras. Cada hincha desgarrará su garganta solicitando la continuidad porque
es su símbolo, porque es el emblema que representa al club y por las alegrías entregadas cada vez que ingresa a la cancha. Aquellos vacilantes que titubearon al inicio
del torneo por sus ausencias y su carencia de ritmo, debieron acallar esas voces
internas y rendirse, una vez más, a los pies de su máximo ídolo contemporáneo.
El once que saldrá al campo será: Orión; Grana, Díaz, Forlín,
Insúa; Erbes, Ledesma, Colazo; Riquelme; Martínez y Gigliotti. El árbitro será
Andrés Merlos.
Lo futbolístico se corre de la escena. Los ojos se situarán en los
pies de Román porque, cada vez que tuvo que dar examen, lo hizo con el balón y
sus botines, que no se cansan de elaborar sonrisas en el público que inunda la
cancha. La Bombonera, como a lo largo de los últimos años, ovacionará al “10” y
solicitará su renovación. ¿Qué hará Daniel?
Por Matías Adami @matiadami2.























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