El domingo a las 18.10hs, Boca recibirá a Arsenal de Sarandí en la
Bombonera con la esperanza de poder sumar de a tres y clasificarse a la Copa
Sudamericana. Palermo, Abbondanzieri y Schiavi vuelven a su antigua casa.
Una semana de poca trascendencia en la Boca. Escasas novedades
hubo en Casa Amarilla. Más habladurías respecto de las renovaciones de Juan
Román Riquelme y Carlos Bianchi que no conquistan ese manto de veracidad que
requieren semejantes dichos y que jamás lo lograrán si no brotan de las palabras de
los protagonistas. Si se renovará o no, aún es una incertidumbre. Lo que es una
realidad, es que Boca debe pensar en campeonar el próximo semestre.
Los once que saldrán al campo de juego serán: Orión; Grana,
Díaz, Forlín, Insúa; Erbes, Bravo, Sánchez Miño; Riquelme; Martinez y
Gigliotti. La dupla ofensiva vuelve a cambiar. Contra Tigre habían participado
Luciano Acosta y Claudio Riaño que, en este compromiso, observarán el encuentro
desde el banco. El DT no lo confirmó pero eso se observó en los ensayos de fútbol.
Diego Perotti entrenó junto con sus compañeros y formará
parte de la reserva, algo que acostumbra a hacer el Virrey con los jugadores
que regresan de una extensa lesión. Quien continúa recuperándose de su desgarro es
Leandro Marín.
No hay objetivos de jerarquía. La posibilidad de clasificar
a una Copa Sudamericana está latente y tiene un tinte de premio consuelo para
una institución acostumbrada a pelear la Copa Libertadores. Hay que adaptarse
al momento y conformarse con las posibilidades concretas. Hoy, el objetivo de
Boca es sumar para crecer en la tabla internacional.
Por Matías Adami @matiadami2.























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