Boca venció a Godoy Cruz por 3-0 con dos goles de Gigliotti y uno
de Riquelme. El equipo de Bianchi suma 15 puntos en el campeonato y, a
diferencia de los otros partidos, tuvo contundencia.
No ha sido el mejor partido de Boca en el torneo a pesar de que el
resultado así lo refleje. Daña la realidad quedarse con el tablero soslayando
el nivel que manifestó el equipo. Empezó enchufado, con Juan Román Riquelme
iluminado, punzante, asistiendo a Juan Manuel Martinez en cada diagonal. Se
hizo protagonista, tuvo el balón en su poder y generó aproximaciones al arco
rival que dilapidó por imprecisiones o por virtud de la defensa rival. El penal
del “10”, rasante, esquinado, categórico, puso el 1-0 y, como suele sucederle a
Boca, el gol de la ventaja provoca un repliegue defensivo que cede protagonismo
y balón. Godoy Cruz empezó a jugar y a mover la pelota en los pies de Gonzalo
Castellani y Claudio Aquino, usufructuando las bandas y exigiendo en escasas
ocasiones a Agustín Orión.
La principal diferencia entre este Boca y el de las fechas
anteriores fue la contundencia que demostró en ofensiva. El mano a mano que
elaboró Martínez para dejar a Gigliotti cara a cara con Carranza, en otro
partido –como con Rosario Central- fue malogrado. Esta vez, el Puma no
falló y aumentó la ventaja. Con el 2-0, el clamor popular y el nerviosismo se
hicieron a un lado y Boca disfrutó, con su gente y en su casa. El tercero fue
para decorar una gran actuación de Nicolás Colazo en el carril izquierdo.
Aprovechó la oportunidad que le brindó el Virrey y disputó un buen partido que
le permite obtener la titularidad hasta nuevo aviso. Encaró y con algo de
fortuna se llevó el balón para quedar de frente a Carranza. En el intento de
gambeta, fue derribado por el arquero y Diego Ceballos pitó penal y expulsó al
guardavalla tombino. El “9” se lo pidió al “10” y no falló. Doblete para
Gigliotti, que alcanza el segundo puesto en la tabla de goleadores (5), detrás
de Mauro Zárate (7).
Con el 3-0 en el cartel luminoso, Boca se lució. El partido finalizó
tras la conversión del penal. Ovación para Riquelme al salir del campo en lugar
de Claudio Riaño y silbidos para Pablo Ledesma, quien regresó a la cancha
después del enfrentamiento con Orión y la lesión. Los silbidos se vieron
apabullados por los aplausos populares cada vez que el ex Catania intervenía en
el circuito de juego.
“Los más contentos son los defensores y el arquero”, afirmó el
Virrey. Claro está. El no recibir goles suma y tiene vital trascendencia para
la línea de fondo, liderada por Juan Forlín, de excelso nivel regular en el
campeonato. El mejor jugador de Boca en lo que va del torneo. El “6”,
acompañado por Daniel Díaz en la zaga –de gran partido-, está firme y
tiempista. Es el baluarte de la defensa xeneize. Asistió de chilena a Román en
una situación que no terminó en la red rival por falta de puntería de
Gigliotti.Tras cuatro partidos sin victorias, con dos empates y dos derrotas,
Boca volvió a ganar en la Bombonera. Superó a su rival pero no disputó un gran
partido. El resultado no debe obstruir la realidad. Boca fue contundente y por
eso goleó. Es la primera vez en el nuevo ciclo Bianchi en el que su equipo
convierte tres goles.
Por Matías Adami @matiadami2.























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