En un partido decisivo, Olimpo fue contundente en ataque y se llevó tres puntos que lo tranquilizan de cara a lo que queda. En la vereda de enfrente, el local, no tuvo inteligencia para crear ni eficacia para concretar y, así, se complicó más en el fondo de la tabla.
El fútbol es momentos, se puede pasar de la alegría máxima por un triunfo clave a una desazón profunda por una derrota que duela aún más. El triunfo clave de la fecha pasada, había dejado a una cerveza bien parada de cara a las cinco finales que le quedaban por delante. Ganar con la autoridad que lo logró Quilmes produjo un optimismo y un entusiasmo en su gente como desde hace mucho tiempo no sentían. Así se encaró este partido ante Olimpo, pero como decíamos la derrota es dolorosa también y caló bien hondo en el sur.
No se esperaba un traspié así más aún como se planteó un partido donde el local fue quién dispuso de las chances. Lógicamente para ganar, los goles tienen que convertirse sino es imposible hacerse con el triunfo. Eso le faltó a los dirigidos por Caruso Lombardi y esa contundencia es la que tuvo el equipo de Perazzo.
Era sostenida la presión de Quilmes en busca del triunfo, sin ser tan dominador de las acciones mientras que Olimpo podía ilusionarse gracias a un Valencia que se mostraba como una amenaza seria en su ataque, siempre peleando y complicando con su velocidad a los del fondo. Así se iba un primer tiempo en el que lograron inquietar los dos pero “el trencito” avisaba que estaba en la cancha y obligaba a la respuesta de Benítez, en lo que fue la más clara de Olimpo y de esa mitad.
Tanto amague de gol se iba a concretar a los 14’ cuando el cafetero recibió el balón y tras pasar cómodamente a Suárez, se metió en el área, le puso vértigo a su carrera y la cruzo bien abajo. Imposible de detener para el fondo de Quilmes. Posible para Olimpo, que conseguía la tranquilidad gracias al sexto gol del delantero en el torneo. La diferencia cambió los papeles, el visitante se defendió decididamente más cerca de Champagne y toda la responsabilidad fue del local.
Ahí se complicó la cerveza, que intentó por todos lados. Ingresó Ríos para generar peligro por las bandas y abrir la cancha, sumado a un Garnier que se multiplicaba y también era una buena carta de peligro por su costado. Telechea también hizo su presencia en el partido y tuvo dos claras pero ambas con el mismo equivoco resultado. Los centrales se sumaban en ataque y los centros para los mismos, pero Champagne los descolgaba una y otra vez. Así de simple el ataque, así de fácil la respuesta del uno.
Olimpo apostó todo ese tiempo por alguna corrida del incansable Valencia, que hasta el final inquietó al fondo, mientras que se repetía en defensa para ahogar a Quilmes, que siempre quiso pero que nunca pudo. Y así complicó sus chances por no descender, las
mismas aún existen pero se acorta el margen de error para la cerveza. Ahora lo espera Racing, en Avellaneda, y deberá ganar si quiere pelear hasta el final.
FICHA DEL PARTIDO
Quilmes: Walter Benítez; Alan Alegre, Joel Carli, Cristian Lema y Lucas Suárez; Emiliano Carrasco, Pablo Garnier, Rodrigo Braña y Matías Morales; Miguel Caneo y Facundo Diz. DT: Ricardo Caruso Lombardi.
Olimpo: Nereo Champagne; Dylan Gissi, Iván Furios, Néstor Moiraghi y Leonardo Ferreyra; Pablo Lugüercio, Damián Musto, Jonathan Blanco y Leonardo Gil; Ezequiel Cerutti y José Valencia. DT: Walter Perazzo.
Gol en el segundo tiempo: 14m. Valencia (O).
Cambios en el segundo tiempo: 11m. Fernando Telechea por Carrasco (Q); 21m. Arnaldo González por Suárez (Q); 27m. Gonzalo Ríos por Diz (Q); 32m. David Vega por Cerutti (O); 38m. Adrián Martínez por Pablo Lugüercio (O); y 43m. Martín Pérez Guedes por Gil (O).
Amonestados: Carrasco, Suárez, Lema, Braña y Alegre (Q). Cerutti, Ferreyra y Vega. (O).
Árbitro: Germán Delfino.
Estadio: Quilmes.
Por Maximiliano Santini @santinimaxi























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