Al inicio, y en una ráfaga, Quilmes se puso dos goles arriba. Y aunque sufrió por no tener la pelota casi nunca, lo liquidó sobre el final aprovechando las desatenciones del fondo local.
Con el triunfo salió de la zona caliente hasta que el jueves se pongan al día los rivales directos.
Caruso Lombardi se pellizcaba en el banco, los jugadores de seguro tampoco creían lo que veían y ni que hablar de los hinchas que a la distancia sufrían (y sufren) como ninguno esta delicada situación que atraviesa la cerveza. Cuando todavía la gente, que llegaba sobre la hora, se estaba acomodando en el Amalfitani, Quilmes ya se imponía a Vélez por 2-0.
El horario no era el mejor para poder concurrir a presenciar el partido, pero parece que la tarde también le jugó en contra a los del Turu Flores que entraron dormidos al partido, con ganas de una siesta vespertina más que de jugar un partido que había que ganar si el objetivo es salir campeón. Así de anestesiado entró a jugar el Fortín un partido decisivo para ellos y que se escapa por errores (horrores) infantiles de la defensa sobretodo.
En la vereda de enfrente, Quilmes entró a la cancha bien despierto y consciente de que los tres puntos urgían si el objetivo es quedarse en la máxima categoría. Caruso decidió reemplazar a nueve jugadores, respecto al equipo que perdió contra Estudiantes, de manera que Lema y Garnier solamente permanecieron en cancha. Si bien algunos cambios fueron para darle descanso a un piezas claves (como Braña), otros fueron obligados por lesión (como el caso de Martínez, afuera el resto del campeonato) y varios buscando un cambio de actitud en los jugadores. Eso que buscaba el técnico, esa mentalidad distinta que quería el DT apareció y en una rápida y muy buena asociación por la banda izquierda entre Suárez, Morales y Boghossian, terminó en una buena cesión del uruguayo a la izquierda y después de que Ríos no pudiera empujar, fue el ex newell’s quién se hizo del rebote para vencer a Sosa.
¿Sorpresa? Si, el golpe era inesperado para Vélez. Más lo fue cuando otro quedo del fondo le permitió al grandote Boghossian meter otro buen pase por izquierda para la entrada de Morales que cruzó la pelota por abajo, Carrasco ingresó por el otro lado y el chaqueño Ríos la empujó al fondo del arco. Mérito ciento por ciento de la contundencia de Quilmes, que le hizo pagar caro a Vélez esos errores iniciales.
Con el correr de los minutos. Correa, uno de los más desequilibrantes, se convirtió en el conductor de los ataques del local y con el apoyo de la buena zona de volantes del Fortín, le permitió alcanzar la igualdad a los 28’ cuando Pratto conecto un tiro libre rápido desde la derecha. Con los minutos empezó a tener más la pelota el local pero sin poder lastimar, molesto por el juego y el orden que imponía Quilmes.
Correa se multiplicaba más en la segunda mitad y a los segundos de iniciado el complemento ya asustaba a Walter Benítez, debutante absoluto en el arco de la cerveza, que sacaba al córner. Pero esos ataques fueron una ráfaga, como antes lo había sido Quilmes, ahora lo era Vélez. Se quedó sin llegadas el fortín pese a tener y tener la pelota a disposición absoluta. Lo que se repetía también era la siesta de su línea de fondo, lo que permitió Ríos tuviera la chance para liquidar el partido pero el delantero se nublo, se mareo, vaya a saber uno que le paso y así le dio una vida más al dueño de casa.
Un tiro libre de Zárate hacia sufrir a Ricardo Caruso Lombardi en el banco. Es que Quilmes se metía atrás y la pelota le quemaba. Arriba ya no estaba el lúcido Boghossian y su coterráneo reemplazante Telechea merodeaba el gol pero no podía terminar bien las jugadas. Con el ingresó de Pérez Godoy, el pibe Morales se fue a jugar de media punta, y así por momentos la cerveza descansaba con la pelota, aunque algún arranque de Pratto, Correa o Cabral preocupa por demás a los hombres del sur.
Sobre el final y cuando todo el banco pedía la hora. Quilmes tuvo el desahogo en los pies de Telechea, después de que la defensa de Vélez fallara no una sino dos veces, pero su remate cayó en Sosa que contuvo como pudo. Fue una vez más el local, buscando la heroica pero un nuevo quedó de la última línea permitió el pique en soledad de Morales, que pese a dormirse una siesta en la definición, contó con la ayuda de Desábato que desde atrás lo tocó. Penal y roja para el defensor.
Tanto tenía que sufrir Quilmes para liquidarlo, parece para la cerveza que si no se sufre no vale el festejo. Con Telechea en cancha, y con el recuerdo de su penal errado el día sábado, fue Lema quién desde los doce paso ajustició a Sosa y decretó la locura del banco que festejó como nunca los tres puntos. La matemática es fría y sin sentimiento, ya lo sabemos, pero estos tres puntos no son iguales que otros. Así, con el éxito, Quilmes sale momentáneamente de la zona de descenso a la espera de que All Boys y Godoy Cruz afronten con toda la responsabilidad sus partidos, el día jueves, y eso es un motivo para festejar. Son sólo 48 hs pero bien vale la pena tomarse una buena cerveza y festejar por eso. ¡Salud!
FICHA DEL PARTIDO
Vélez: Sebastián Sosa; Fabián Cubero, Sebastián Domínguez, Facundo Cardozo y Emiliano Papa; Jorge Correa, Lucas Romero, Leandro Desábato y Alejandro Cabral; Lucas Pratto y Mauro Zárate. DT: José Flores.
Quilmes: Walter Benítez; Alan Alegre, Joel Carli, Cristian Lema y Lucas Suárez; Emiliano Carrasco, Pablo Garnier, Leandro Benítez y Matías Morales; Gonzalo Ríos y Joaquín Boghossian. DT: R. Caruso Lombardi.
Goles: 28’ PT Pratto (V); 5’ PT Boghossian (Q), 8’ PT Ríos (Q) y 48’ ST Lema (Q).
Cambios: 24’ PT Telechea por Boghossian (Q); 18’ ST Asad por Cardozo (V), 22’ ST Pérez Godoy por Ríos (Q), 27’ ST Braña por Benítez (Q) y 34’ ST Vázquez por Romero (V).
Amonestados: Pratto, Cabral, Cubero, Asad y Desábato (V); Suárez, Carli, Garnier, Lema y Telechea (Q).
Expulsado: 47’ ST Desábato (V) por doble amarilla.
Árbitro: Mauro Giannini.
Cancha: Vélez Sarsfield.
Por Maximiliano Santini @santinimaxi























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