Si no fuera el clásico rosarino, ese que despierta fervores y pasiones como pocos espectáculos en el mundo, Ñuls seguramente afrontaría el cotejo con muchos suplentes, ya que en el torneo quedó lejos y entre semana se jugará el pase a octavos de final de la Libertadores. Pero el Derby rosarino genera ganas, dejar atrás algunos dolores y cansancios y mucha pasión, además de lamentos porque en tamaño encuentro no se podrán apreciar ambas hinchadas.
El Coloso de Rosario vivirá nuevamente un choque contra Rosario Central luego del 2-2 del Apertura 2009. La permanencia en la segunda división del Canalla le prohibió al fútbol argentino vivirlo por algunos años. Reapareció el semestre pasado, pero en el Gigante de Arroyito, donde el entonces local se quedó con el partido por 2-1. “Es mi último clásico y quiero revancha”, aseguró Gabriel Heinze en referencia a la caída en el Inicial.
“Mucha bronca, impotencia…”, fueron algunas de las sensaciones que escribió Maximiliano Rodríguez cuando se enteró que se ausentará. La molestia en sus isquiotibiales no lo deja tranquilo y volverá a mirar desde afuera a sus compañeros, que lo extrañan y demasiado, sobre todo cuando se necesita a alguien que desequilibre en el mano a mano e imponga respeto ante los contrincantes. Además, Lucas Bernardi y Víctor López están concentrados, esperando instantes previos a las 15 de hoy, cuando Patricio Loustau pite el inicio del cotejo, para saber si serán parte del once inicial.
Los titulares, sobre todo en el mediocampo y en los tres de arriba, para tratar de ganarle a Central son una incógnita, ya que Alfredo Berti esperará evoluciones luego de la derrota en el Monumental. Todos desean estar, pero el entrenador indicará quiénes están en mejor forma. Y el momento del futbolista, además de que deben estar los mejor por la importancia del encuentro, es clave porque enfrente estará un equipo dinámico, que de mitad de cancha hacia adelante posee pícaros (Carrizo-Niel-Domínguez) que ganan puntos y que corre todo el tiempo detrás del balón (Encina, el líder en presionar). Posesión y rápida recuperación serán aspectos claves para dominar y no dejar progresar a los de azul y amarillo.
Seguramente motivados por el banderazo que recibieron y presenciaron el jueves por la noche, los futbolistas leprosos querrán achicar un historial desfavorable. ¿Por qué? Porque de los 161 cotejos que jugaron entre sí en primera división, Central ganó 46 y Newell´s venció en 42. A este proceso, exitoso por las formas y por ser contra cultural, le está faltando ganar el clásico de la ciudad donde fue izada por primera vez la bandera nacional.
Por Lucas Abbruzzese @LucasAbbruzzese























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