Independiente volvió a dejar otra imagen preocupante. Esta vez fue en su visita a Mendoza, en donde perdió 2-1 con Independiente Rivadavia, pese a jugar 85 minutos con un jugador más. Si bien lo resultados se dieron para que el Rojo siga tercero, se acerca la recta final, y no encuentra respuestas futbolísticas.
Otro duro cachetazo. Como el que recibió en casa frente a su perseguidor, Atlético Tucumán. Varios fueron los cambios, desde los nombres y desde lo táctico, con respecto a aquel partido. De Felippe buscó equilibrio dejando a Insúa y Pisano en el banco, Cáceres en la zaga central, Fredes junto a Bellocq como doble cinco y Zapata y Mancuello, completando la mitad de la cancha. Montenegro y Penco arriba.
De entrada, lo que nadie esteraba. Leandro Caballero se fue expulsado por una violenta e innecesaria patada desde atrás a Zapata. A partir de allí parecía que se destrababa el nudo y que se facilitaba el trámite del partido para el visitante. Sin embargo, llegando al cuarto de hora, una distracción a la salida de un tiro a favor de los mendocinos, dejó a Lucas Gamba cara a cara con el Ruso Rodríguez, no perdonó y puso el sorpresivo 1-0 en la primera oportunidad clara.
Luego, dos errores arbitrales graves que pudieron haber cambiado el trámite del encuentro. Primero Mancuello quedó mano a mano con Josué Ayala, convirtió el gol, pero se lo anularon erróneamente por posición adelantada. Un par de minutos más tarde, Samuel Cáceres debió ser expulsado por un codazo a Gamba. Llegando a la media hora, Ezequiel Pérez marcó el 2-0 con un remate de larga distancia. Inmediatamente De Felippe mandó a la cancha a Pisano en lugar de Vallés.
En el arranque del segundo tiempo, el DT visitante quiso pegar otro volantazo con el ingreso de Adrián Fernández por Bellocq. Dos remates de larga distancia hicieron trabajar a Ayala. A esa altura del partido el Rojo era el claro dominador del partido y la pelota, pero los goles no llegaban y la desesperación de los jugadores, crecía. Recién a los 38, tras un desborde de Pisano desde la derecha, Mancuello marcó con un buen remate el 1-2. Sólo quedó tiempo para la última: Ayala le tapó un tiro a Fernández, y en el rebote Walter García se lo sacó en la línea al mismo paraguayo.
El próximo sábado Independiente recibirá a Huracán, otro equipo que no viene bien. Parece una oportunidad inmejorable para revertir el mal momento.
El Rojo necesita imperiosamente recuperar los momentos de buen fútbol que lo llevaron a estar 13 partidos sin perder. Hoy la racha la cambió a cuatro sin ganar. La buena noticia de cara a la próxima fecha para ser la reaparición de Marcelo Vidal, el cinco que supo ser el mejor del equipo en la primera rueda. Al igual que hace seis meses, se espera que contra el Globo empiece otra historia, porque así no va, Rojo…
Por Gabriel Corso @GabrielCorso2























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