Independiente
volvió a dejar una muy pobre imagen, tras igualar en casa 0-0 con el humilde
Villa San Carlos. No por el rendimiento ni la actitud en el partido de ayer, si
no porque cada fecha que pasa deja pasar chances inmejorables que le dan sus
rivales y no puede sacar diferencia antes rivales, a priori, accesibles.
Siguen pasando los partidos, y la imagen se
repite. El torneo de la B Nacional está entrando en etapa de definición y el
Rojo de De Felippe no logra aferrarse al tercer puesto. O sí, pero gracias a
sus perseguidores. Casi 30 jornadas y el plantel todavía no acusó el golpe.
Siete son los encuentros que llevan los de Avellaneda sin ganar, Instituto y
Atlético Tucumán lo acechan, y al Rojo
se le avecinan partidos muy complicados y no encuentra respuestas
futbolísticas.
Ayer no supo cómo quebrar a una defensa bien
parada y un arquero que tuvo una de las mejores actuaciones de carrera, como
fue Villa San Carlos. Preocupa este punto, ya que se va a encontrar en las
últimas 13 fechas con varios equipos que les va a hacer el mismo planteo. Quizá
contra rivales como Banfield tenga mejores actuaciones ya que lo salen a
presionar. Pero indudablemente va a haber más casos de los otros.
Otro punto importante es que el Omar De Felippe
de hoy está perdido. Hace cambios que de poco sirven e insiste con otros que
nunca rindieron. Pisano e Insúa rotaron tanto adentro como en el banco, pero el
equipo no encuentra el rendimiento. Y Montenegro parece haberse olvidado de
jugar por momentos y está muy lejos de parecerse a aquel desequilibrante final
de 2013. Rodríguez sigue siendo de lo más firme de la defensa, mientras que a
Vidal se le nota que todavía le falta ritmo de competencia. Puesto importante
para conseguir todo tipo de objetivo.
El lunes próximo, Independiente visitará a
Sarmiento de Junín y deberá empezar a ganar para no tener sorpresas. El Rojo
juega con fuego. Siete fechas sin ganar, y si sigue tercero, es sólo de
casualidad. El clima se calienta y la imagen final es siempre la misma: la de
la frustración.
Por
Gabriel Corso @GabrielCorso2






















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