En el Parque Independencia, Boca y Newell’s igualaron 0-0
por la primera fecha del torneo Final. El visitante disputó unos buenos 45
minutos iniciales; en el complemento decreció su poderío ofensivo.
Carlos Bianchi propuso cuatro mediocampistas con el objetivo
de bloquear los avances de los laterales locales. Marcos Caceres y Milton Casco
usufructúan la banda y participan del bloque ofensivo que propone habitualmente
su equipo. Cristian Erbes y Juan Sanchez Miño realizaron un gran desgaste
cumpliendo una doble función: perseguir a los laterales rivales y además,
sumarse a la línea delantera para acompañar los avances e impedir que Juan
Manuel Martínez y Emmanuel Gigliotti permanecieran en soledad a la hora de
gestar.
La primera mitad fue pareja; por momentos se hizo de ida y
vuelta. Ambos equipos generaron situaciones nítidas que no resolvieron con eficacia.
Del lado de la visita, Gigliotti fue quien más incomodó con sus arremetidas
potentes en velocidad. En los escasos pasajes del cotejo en los cuales Boca se
apoderaba del balón, lograba hacerlo con sapiencia, explotando las bandas con
las esporádicas subidas de Nahuel Zárate y Hernán Grana. A Maxi Rodriguez no le
cobraron un claro penal en la parte final de los 45 iniciales.
Con las bandas obstaculizadas, Pablo Ledesma, Fernando Gago,
Lucas Bernardi y Ever Banega disputaron su partido en la zona interna. Cuatro
volantes de buen pie, con movilidad e inteligencia que hacen funcionar a sus
equipos. Banega y Bernardi encontraron los espacios para colocarse de frente a
los centrales, rompiendo la línea media Xeneize, y comenzar a diseñar
asistencias entrelíneas para elaborar situaciones. La buena labor de los
defensores lo evitó.
Fernando Gago disputó un gran encuentro. Participó tanto en
la recuperación como en la gestación. Tuvo la chance de coronarlo con un gol en
el último minuto pero la pierna de Casco lo impidió.
El encuentro se jugó con gran intensidad. Por momentos
predominó la pierna fuerte por encima del lirismo que pudieron presentar ambos
equipos por sus individualidades. Boca planteó un partido de ajedrez que pudo
haber ganado, pero por imprecisiones en la definición no lo logró.
Ha sido un paso adelante para el elenco Xeneize. Tuvo un
correcto rendimiento, se mostró firme en el bloque defensivo y fue “solidario”,
como afirmó el Virrey. La deuda: terminar las jugadas con el balón dentro del
arco. Pasó la primera fecha contra un rival de gran jerarquía. Boca, durante el
torneo y con la presencia de Juan Román Riquelme, presentará una intención distinta
a la manifestada en Rosario.
Por Matías Adami @matiadami2.























0 Comentarios:
Publicar un comentario