Transcurrieron los 25 días de vacaciones para el plantel Xeneize
y mañana, el 3 de enero del 2014, volverán a Casa Amarilla mentalizados en
campeonar. No hay otra opción, el título, es el objetivo a conquistar.
El 2013 estuvo plagado de desilusiones y desencantos. Lo
único que se batió fueron récords negativos y un decrecimiento en el respeto futbolístico
por la institución Xeneize. Con Carlos Bianchi a la cabeza, el impacto de la
derrota fue aún más lastimoso. El anhelo de ganar la Copa Libertadores y
mantener a Boca Juniors en lo más alto a nivel mundial quedó relegado por un
presente desconcertante y alarmante. Por eso, el 3 de enero comenzará una nueva
etapa y, para saciar la sed de campeonatos, Boca contrató a Juan Forlín y
Hernán Grana, quienes se incorporarán a la plantilla desde el primer
entrenamiento del año.
Además del Torneo Final 2014 y las dos caras nuevas en este
año, el afán de todo el mundo azul y oro será mantener poco escrita la
nomenclatura de lesionados. Con un 2013 récord, superando las 60 bajas, la
preocupación estriba en la preparación física del plantel para afrontar un
semestre con dos torneos: la Copa Argentina y el Torneo Final.
La presencia de Juan Román Riquelme y de Fernando Gago en el
mismo once es una de las principales premisas que deberá abastecer Carlos
Bianchi. No ha sido decisión propia quitarlos del armado titular pero por las
lesiones concurrentes no se logró repetir la formación con las dos figuras del
equipo. A la presencia de Daniel Díaz en la zaga, se sumará Juan Forlín, de
rico pasado en la institución. Emanuel Insúa finalizó el año realizando
correctas presentaciones y Leandro Marín deberá disputar su puesto con el reciente
llegado Hernán Grana.
En la línea media, los ojos estarán posados sobre Pablo
Ledesma, de mal año futbolístico. Carlos Bianchi es consciente de sus grandes
condiciones y le dará la confianza necesaria aunque el crédito no es el mismo del
año pasado. Quien deberá levantar su nivel será Juan Sánchez Miño que parece
haber olvidado todo lo que supo ser con la camiseta Xeneize. En su corta edad,
fue uno de los baluartes del conjunto de Julio César Falcioni pero su nivel
decreció hasta introducirse en la intrascendencia.
Bianchi volverá con energías renovadas y así esperará que
regresen sus jugadores. La mentalidad debe ser positiva, ganadora y,
principalmente, tendrá que permanecer exenta de lesiones. Con Juan Román
Riquelme, Fernando Gago, Juan Manuel Martinez, Juan Sánchez Miño y Emmanuel
Gigliotti, no hay equipo que en ofensiva no se ilusione. La balanza deberá
mantenerse estable y, por este motivo, Hernán Grana y Juan Forlín harán lo
posible para introducirse en una defensa desguarnecida por el estilo
futbolístico que pregona su DT.
Por Matías Adami @matiadami2.























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