Argentina
finalizó un gran año futbolístico. Más allá de toda duda que haya surgido
(donde nunca trajo un replanteo de nombres o resultados drásticos), la
selección pisó fuerte donde jugo y en 12 partidos entre amistosos y
eliminatorias, presenta solo una derrota. Un número muy bajo que habla de una
efectividad notable. De estos 12 partidos, se ganaron 7 y se empataron 4. Anotó
26 goles y recibió 11, con un promedio de 2,16 goles por encuentro. Una cifra
envidiable por cualquier selección mundial.
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Fecha
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Condición
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Rival
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L – V - N
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Resultado
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6/2/13
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Amistoso
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Suecia
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V
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3-2
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22/3/13
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Eliminatorias
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Venezuela
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L
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3-0
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26/3/13
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Eliminatorias
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Bolivia
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V
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1-1
|
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7/6/13
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Eliminatorias
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Colombia
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L
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0-0
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11/6/13
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Eliminatorias
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Ecuador
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V
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1-1
|
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14/6/13
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Amistoso
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Guatemala
|
V
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4-0
|
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14/8/13
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Amistoso
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Italia
|
V
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2-1
|
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10/9/13
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Eliminatorias
|
Paraguay
|
V
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5-2
|
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11/10/13
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Eliminatorias
|
Perú
|
L
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3-1
|
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15/10/13
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Eliminatorias
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Uruguay
|
V
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2-3
|
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15/11/13
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Amistoso
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Ecuador
|
N
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0-0
|
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18/11/13
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Amistoso
|
Bosnia
|
N
|
2-0
|
L –
N – V: Local - Neutral – Visitante
Año
concluido. Objetivo cumplido. El año que viene, veremos a la Argentina
compitiendo en busca de otra Copa del Mundo. No busquemos más alternativas: de
éstos jugadores que fue barajando el técnico a lo largo de estos 12 meses,
saldrán los que irán a Brasil siempre y cuando no ocurra ninguna eventualidad.
Restará
aceitar algunas posiciones, ajustar algunas dificultades, pero esta selección
hizo más que méritos para que hoy estemos seguros de lo que tenemos y lo que
podemos dar como equipo nacional de fútbol. La confianza a lo largo de los años
se renovó y se dejó como quien cambia de remera o pantalón a lo largo de una
semana. Esta relación esquizofrénica provocó que muchos dejen de ser hinchas de
la selección y ya no les interese, ya sea por disgusto, aburrimiento o, como ya
nombramos antes, desilusión.
De
la mano del mejor jugador del mundo y un plantel muy rico en técnica individual
y colectiva, Argentina puede y debe pretender ser la mejor. El hambre de gloria
es, quizás, de lo que más se perdió desde un 1986 lleno de alegrías para
nuestro país. Queda en nosotros, los hinchas. Queda en ellos, los jugadores y
el cuerpo técnico. Quedará en todas estas personas ver si tiramos para el mismo
lado.























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