Newell´s Old Boys de Rosario, con goles de Gabriel Heinze, Maximiliano Rodríguez y Rinaldo Cruzado, derrotó en el estadio Marcelo Bielsa por 3 a 0 a Gimnasia La Plata, por la fecha pendiente número 2 del Torneo Inicial.
Llegaba al Coloso un equipo que había cosechado tres victorias en la misma cantidad de presentaciones en el certamen. Un conjunto que, a pesar de eso, no fue vistoso desde el fútbol y que volvía al Marcelo Bielsa luego de dos temporadas en la segunda categoría del fútbol argentino.
El primer tiempo fue un monólogo leproso, que tuvo más del 80 por ciento de posesión de pelota. Algo completamente inusual, sobre todo, para el fútbol argentino. Esa tamaña diferencia se debió a la paciencia del local en que cuando no podía por un lado volvía a empezar y, también, en consecuencia de un tibio, sin perspectiva ni peso ofensivo Gimnasia.
¿La tenencia tuvo sus frutos, ya que por sí sola no significa nada? Causó efecto en el momento en que Newell´s tocaba de primera. Pero eso casi nunca sucedió y por eso no contó con situaciones claras de gol. Los dirigidos por Pedro Troglio le ahogaban al rojinegro los interiores, que se movían pero les costaba progresar en el campo. Pablo Pérez se desprendió varias veces rápido de la redonda, y era ahí cuando florecían los espacios. El volante contó con la chance de jugada más clara de gol porque Diego Mateo, a la media hora exacta del espectáculo, recuperó rápido tras la pérdida del esférico y le sirvió el mismo para su zurdazo desviado. Los laterales no tuvieron peso ofensivo.
Lo que no logró a través de la movilidad y circulación de pelota lo consiguió a través de una pelota parada. Tras un córner, Gabriel Heinze anticipó con un cabezazo a los futbolistas platenses para marcar el único tanto de los primeros 45 minutos. El Gringo, que volvió a una cancha tras 48 días de aquella lesión en la ida de la semifinal de la Libertadores, fue el que ordenó desde el fondo y el que anticipó, junto con Víctor López, constantemente cada intento de salida del visitante.
La única chance con la que contó Gimnasia fue un remate de Facundo Pereyra que se fue cerca del ángulo derecho custodiado por Nahuel Guzmán, el arquero de Ñuls. La mala noticia radicó en que Lucas Bernardi, el capitán, se fue lesionado antes de la finalización de la primera parte. En su lugar ingresó Horacio Orzán.
En el complemento, el Lobo insinuó a disputar la pelota en campo contrario, algo que apenas le duró 9 minutos, instante en el que Maxi Rodríguez, que cumplió 100 encuentros con la casaca rojinegra, empujó la pelota al fondo del arco para poner el 2-0. En la previa de la definición, el autor del gol inició el peligro tras volver de una posición adelantada. Aún faltaban por jugarse casi 40´, pero el cotejo decayó y Gimnasia no tuvo ni peso ofensivo ni trató de intentar algo con la pelota en sus pies.
Newell´s movió la pelota como quiso sin poder plasmar la absoluta tenencia de la pelota en situaciones de gol. David Trezeguet volvió a ingresar y demostró su calidad desde los toques de espalda y de primera. El franco-argentino es una gran variante porque saca defensores rivales de sus posiciones y ensancha el campo. Además, fue el asistente en el tercer gol de la noche rosarina.
La gente que copó y reventó el Coloso mostró momentos de mucha euforia porque sabe y es consciente de que los representa un equipo que es gran candidato, que quedó como
único puntero del Inicial, que sigue con la misma idea de juego que lo llevó a ser campeón y que tiene con qué para soñar con un bicampeonato.
Por Lucas Abbruzzese @LucasAbbruzzese























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