Por Diego Bentivegna @bentidiego
Gimnasia de Jujuy, a veces sorprende a todos los espectadores. Esta vez, asombró a todos, debido a que el sábado pasado venció, como visitante, por 1 a 0 a Instituto. El gol en la formación visitante, lo convirtió Urresti, en el segundo tiempo.
En la primera etapa, el conjunto orientado por Mario Gómez, comenzó mejor, ya que tenía la pelota en su poder y fue creando situaciones de riesgo hasta el arco defendido por Julio Chiarini. Esta idea de juego que realizaba en el terreno, no es común, porque generalmente, su postura, es más de cuidar su propio arco y aprovechar alguna falla rival. Sin embargo, esta propuesta inicial fue cambiando y el elenco visitante, volvió a desarrollar su viejo esquema. Se retrasó en su campo un poco, por costumbre y la otra, porque la escuadra dirigida por Kudelka lo fue llevando. Al principio, el club albirrojo, equivocaba el camino, debido a que en los últimos metros, tiraba pelotazos que no favorecían a nadie, al contrario, perjudicaba. Sin embargo, con el correr de los minutos, el combinado local, se fue sintiendo más cómodo, cuando Vismara y Aguirre, comenzaron a manejar la pelota con más precisión. Tanto el mediocampista central como el volante ofensivo comenzaron a juntarse y trataron de avanzar junto a Damián, Burzio y Piermarteri. Estos jugadores crearon un circuito de ataque, que hizo que el equipo jujeño sufriera algunos desajustes. Gimnasia de Jujuy intentó mantener su estrategia, pero le costó en algunos pasajes porque Instituto jugaba con claridad. Solamente, le faltaba precisión en los últimos metros para inquietar seriamente al arquero Hoyos. El combinado local fue avanzando y generando peligro hasta el área rival, y allí se diluía ya que aparecía la falta de precisión. Por otro lado, la alineación de Mario Gómez, intentó cuidarse bien, mantener el cero en su arco y luego, contraatacar. Contó con pocas chances, después de la ausencia de Fernández, que debió ser sustituido ya que sufrió una lesión. Sintió la falta del delantero y por ello, contó con pocas posibilidades de contraatacar.
Entonces, los dos clubes siguieron hasta el final de la primera parte manteniendo sus diferentes estrategias. Solamente faltó el gol, que lo buscó más Instituto, pero le faltó un poco de justeza para definir. Mientras tanto, a Gimnasia de Jujuy, le faltó más audacia para contragolpear y marcar el primero.
En el segundo tiempo, el equipo visitante generó la ocasión más importante del partido. En la jugada, el atacante Ibáñez fusiló en dos oportunidades al arquero Chiarini, que tapó muy bien. Pero en ese instante, ante la gran tarea del guardameta, apareció Urresti, que abrió el marcador. A pesar del tanto, mientras todos los jugadores contrarios festejaban el gol, los hinchas cordobeses ovacionaron a Chiarini. Luego de esta situación, el combinado jujeño continuó atacando. En el ataque Ibáñez le dio el pase a Bergese, que intentó marcar el segundo ante el portero que estaba vencido, pero Bellone despejó en la línea. Después de estas chances, el técnico Kudelka decidió realizar variantes en el local. Ingresaron Gonzalo Bazán por Bellone y Juan Ignacio Mare por Pablo Burzio (que se retiró silbado). Con el ingreso de Bazán, la formación albirroja tenía más vértigo en el ataque, más el juego que proponía Aguirre. De esta forma, a los 25 minutos, Instituto tuvo una situación, en donde el ex volante de San Lorenzo, intentó definir con un zurdazo, pero su remate se fue cerca del palo derecho del arco de Hoyos. A pesar de esta llegada, Gimnasia de Jujuy tuvo su momento en un contragolpe, puesto que Bergese, nuevamente intentó convertir, pero el arquero Chiarini tapó muy bien.
Debido al avance del club visitante, que estaba ganando por la minima diferencia, los hinchas empezaron mostrar su disconformismo, cantando en contra de la formación. A pesar de esto, el ex entrenador de Unión realizó otro cambio: Soda por Biglieri. Pero este cambio trajo más confusión porque jugaba con muchos jugadores arriba y se descuidaba en el fondo. A su vez, la escuadra de Gómez, se defendió con más gente en su campo: se paró con 5 defensores, 4 volantes y un delantero solo. Sin embargo, el club de Alta Córdoba tuvo un momento de lucidez en el área rival, ya que Mare le ganó a Barrios y cabeceó, pero el guardameta Hoyos atajó con tranquilidad. Después de esta jugada, llegó un contraataque de la formación visitante, que casi amplía el marcador, pero Damiani salvó muy bien. Más tarde, Instituto tomó impulso y atacó por medio de centros a la defensa jujeña. Se destacaron los defensores Páez y Mosquera, quienes despejaron todos los centros locales.
Finalmente, luego de estas chances, el partido terminó con la victoria del elenco jujeño. Estos 3 puntos que sumó, sirven para levantar el ánimo y encarar con más fuerza lo que resta del torneo. En cambio, para Instituto, esta derrota, duele, porque nuevamente cayó como local, cometiendo errores defensivos nuevamente y porque le falta justeza para definir las llegadas que tiene.























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