Por Marina Merlo @marimerloo
El Canalla le ganó por 2-1 a Nueva Chicago, en el Nuevo Gasómetro. Ya son doce los triunfos en fila y le sacó cuatro puntos de ventaja a sus perseguidores.
Las fechas pasan y nada parece frenar la gran ilusión de Rosario Central, que juega los partidos con soltura, como ya sabiendo que se va a quedar con el triunfo. Y ante Chicago, no fue la excepción. Los rosarinos jugaron un partido inteligente, aprovechando las situaciones que se le presentaban y sabiendo como sostener el resultado.
A los 3 minutos Diego Lagos cumplió con la premisa que dice “dos cabezazos en al área es gol”, porque tras un corner, Valentini cabeceó hacia el área chica y allí apareció el ex Instituto para marcar el primer gol de la tarde. El gol tempranero le permitió a Central, manejar los tiempos del partido aquí fue cuando se vio la importancia que tienen Méndez en el control y distribución de la pelota, Federico Carrizo con sus trepadas por la derecha y la confianza de Valentini en la defensa. El punto más flojo pasa por la delantera, Toledo no consigue ser el goleador que el equipo necesita.
Pero lo que concretó Toledo en el primer tiempo, lo materializó Néstor Bareiro en el complemento. A los 7 minutos Méndez habilitó al paraguayo, quien se la picó al arquero y agrandaba la ventaja para los de Russo. El segundo gol hizo que Central se retrasara en cancha y le diera la pelota a Chicago. Esto hizo que el Torito se agrandara y, con más voluntad que juego, Gómez marcó el descuento a los 28 minutos, se venía un final sufrido. Pero Central supo aguantar el partido y así quedarse con los 3 puntos.
Una victoria sufrida pero merecida, que le permite obtener su duodécimo triunfo y que hace que le saque cuatro puntos a Gimnasia La Plata y a Olimpo, a quien recibirá la próxima fecha en el Gigante de Arroyito.






















