Por Marina Merlo @marimerloo
El Canalla venció por 2-0 a Patronato con goles de Medina y Méndez. Ya son 16 los partidos que lleva sin conocer la derrota y se mantiene como único puntero de la B Nacional.
Rosario Central demuestra lo buen equipo que es no solo por su racha ganadora, sino por la inteligencia que demuestra partido tras partido. Esta inteligencia la demuestra en encuentros como éste, en los que no juega bien, la victoria se le hace cuesta arriba pero logra aguantarlo y llevarse los tres puntos. Los de Russo saben por donde va a ir el partido y por eso golpean en los momentos necesarios. Es cierto que también tiene la suerte de su lado, porque Patronato contó con chances claras que no pudieron concretar.
Los jugadores todavía no se habían acomodado en cancha y Medina ya puso el 1-0 para Rosario Central. Combinación entre Ferrari y Encina, el Sapito tiró el centro y Medina, casi trastabillando, logró empujarla. Todo Patronato reclamó mano pero Fernando Rapallini acertó en su decisión, y juzgó la mano como casual. El gol le dio tranquilidad a Central, quizás demasiada porque Caranta y su defensa pasaron una serie de sobresaltos innecesarios. Primero fue Carignano con un cabezazo que se estrelló en el palo y después Carrasco con un centro que pasó muy rasante.
Las luces de alerta decían que Central debía marcar mejorar en el mediocampo y así fue como logró emparejar las situaciones. Lagos (que está en un nivel superlativo), tomó la pelota dentro del área, eludió a su marca y disparó, pero Bártoli evitó la segunda caída de su arco. Luego Jesús Méndez puso un pase milimétrico para que Toledo quede mano a mano, pero el delantero desaprovechó su oportunidad. La gente lo insultó y Migue Ángel Russo optó por reemplazarlo por Bareiro en el segundo tiempo. Tampoco es que paraguayo descolló con su rendimiento, pero hizo algo que también tarea de los delanteros: molestar a los defensores para sacarlos del partido.
En el segundo tiempo pasó de todo. A los 15 Jesús Méndez metió un golazo: esquivó muy hábilmente a un defensor, y desde afuera del área, sacó un zapatazo y puso la pelota al rincón donde los arqueros no llega. 2-0 para Central. Ahí estalló la debacle para Patronato, porque Rapallini expulsó primero a Machín y luego a Andrade, quien le pegó una patada totalmente fuera de lugar a Bareriro dentro del área. Penal a los 27 minutos. Diego Lagos decidió hacerse cargo, le pegó al medio y Bártoli le quitó el tercer gol a Central.
Los minutos que quedaron Central tuvo la pelota pero sin exponerse demasiado, porque el nerviosismo se había apoderado de Patronato y sus jugadores disputaban la pelota muy violentamente. Llegó al pitazo final y se desató la fiesta. Rosario Central ganó un partido con inteligencia, les sacó cuatro puntos a sus escoltas y es más líder que nunca. En la próxima fecha visita a Independiente Rivadavia de Mendoza, los hinchas Canallas no podrán concurrir debido a los incidentes de la fecha pasada en Tucumán.























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