Por Marina Merlo @marimerloo
Rosario Central le ganó ayer a Banfield por 2 a 0, consiguió su undécimo triunfo consecutivo y se afianza en la punta de la B Nacional.
¿Quién lo para a Central? ¿Quién se animará a hacerle frente a un equipo que hace 11 partidos, cosecha triunfo tras triunfo? Hasta ahora parece que nadie. Porque el Canalla derriba a todo aquel que se le quiera animar. Hay una característica que resalta en este Central ganador: la paciencia. Algo de lo que carecía en el semestre pasado cuando se veía un equipo apurado, urgido por la necesidad de un triunfo.
El partido se presentó tal como se esperaba, de ida y vuelta, intenso en la mitad de la cancha y jugado de manera vertiginosa. El Taladro encontraba en Chávez su potencia en ataque, aunque claro, Central también hizo lo suyo con un tiro de media distancia de Jesús Méndez y los centros de Encina que Toledo no podía conectar. Todo iba muy parejo hasta el segundo tiempo.
En el complemento el encuentro tuvo un antes y un después debido a la expulsión de Galarza, como consecuencia de haberle dado un manotazo a Encina. Como un hombre menos, Banfield apostó a retrasarse y generar un contragolpe, nada de eso sucedió. Los caminos se le facilitaron a Rosario Central, que se hizo cargo del partido y de la pelota, a partir de allí, se multiplicaron sus chances de abrir el marcador.
Así fue como a los 28 minutos, Paulo Ferrari, parado casi como un 9, se encontró con la pelota y marcó el primer gol de la noche. Los de Russo están acostumbrados a ganar por la mínima, lo que hacía pensar que allí terminaba el partido, pero todavía había más. Federico Carrizo inicio la jugada en su propia área, Encina corrió toda la cancha, le cedió la pelota a Bareiro quien remató pero el arquero de Banfield tapó dando rebote, que fue tomado por Federico Carrizo: gol y partido liquidado. Un triunfo celebrado para todos los Canallas porque fue ante un equipo duro, de los más difíciles del torneo. Olimpo ganó pero eso poco le importó a Rosario Central, que vuelve a confirmar que lo hecho hasta acá no es casualidad.
En la fecha que viene deberá visitar a Nueva Chicago en Mataderos, que ayer fue vapuleado por Gimnasia de La Plata. Una parada “fácil" para este Central imparable, aunque en esta sorpresiva B Nacional, todo puede pasar.






















