Por Lucas Abbruzzese @LucasAbbruzzese
Newell´s Old Boys de Rosario, con goles de Rinaldo Cruzado, Fabián Muñoz, Víctor Figueroa e Ignacio Scocco; derrotó por 4 a 2 a Estudiantes de la Plata en el estadio Único, por la quinta fecha del Torneo Final.
El rojinegro llegó a la ciudad de las diagonales con un dato para nada desechable: hacía 12 encuentros que no caía en condición de visitante. El único de los habituales titulares que arrancó el espectáculo fue el lateral derecho Marcos Cáceres. De esa manera, la Lepra iba a tratar de llegar a las 10 unidades y quedar a una del líder Godoy Cruz.
El primer tiempo y sus emociones hay que agradecérselas a dos extranjeros. Por el lado del local a Duván Zapata, quien se generó solo la falta del penal (apenas un agarrón bien cobrado por Silvio Trucco, el árbitro del partido) que luego cambió por gol. ¿Por qué Cristian Díaz, el marcador de punta izquierdo leproso, en vez de esperarlo fue a chocar al grandote moreno? Son de esos detalles que te cambian un partido. Además, el colombiano, tras el tanto que puso en venta a Estudiantes, guapeó, le hicieron otra falta dentro del área no cobrada y pinchó una pelota en el travesaño. Completo.
Por el lado de Newell´s se destacó, aunque no mucho, el debutante y único refuerzo veraniego Rinaldo Cruzado, que se
encargó de igualar el cotejo con un gran zurdazo con la parte externa de su pie más hábil. También, el peruano mostró su clase en el manejo del balón y los pases. Si bien fue intermitente, en consecuencia de que la Lepra se refugió en el fondo y se limitó a los pelotazos hacia sus extremos (Isnaldo-Muñoz), el enganche mostró personalidad y clase. Un futbolista que el técnico leproso, Gerardo Martino, puede tener más que en cuenta para que vaya apareciendo en los primeros planos del equipo.
El elenco rosarino se fue al descanso con mucho premio. Estudiantes pudo haber estado tranquilamente dos goles arriba pero pagó caro la mala suerte y la no fina puntería. El local presionó bien arriba a su rival para que la salida desde el fondo no le sea fácil, algo primordial en el estilo de los del Tata.
El complemento no pudo empezar mejor para el local. Román Martínez cambió de frente, Maxi Núñez esperó la llegada de Marcos Angeleri, quien lanzó un gran centro a la cabeza de Zapata para el 2 a 1. ¿La Lepra iba a seguir tan atrás? ¿Lo golpeó tanto un gol de entrada?
Para nada, y para eso tuvo que ver mucho el director técnico, cuya decisión fue la de hacer ingresar a Figueroa, con quien Newell´s tuvo más movilidad, criterio para manejar el partido y consecuencias. La primera de ellas fue que el ex Godoy Cruz cambió el ritmo de una jugada de 11 toques para que Muñoz la termine con un zurdazo seco al primer palo. Fue el 2 a 2. Segundos posteriores, el autor del empate desbordó por su costado y al
recién ingresado le quedó un despeje del arquero Agustín Silva para patear al segundo palo e imponerse en el marcador por 3 a 2. Desde allí empezó el desconcierto para el Pincha, que nunca más supo cómo llevar a cabo el cotejo. Anímica y futbolísticamente se cayó. El equipo de Rosario se animó más que durante la primera etapa y dejó en evidencia los enormes problemas defensivos de su rival de la tarde noche platense.
Ya a 10 minutos del final, cuando Newell´s ya había encontrado la paciencia y la búsqueda constante de los espacios, Scocco (entró a los 19´) cayó dentro del área y el defensor Jonathan Schunke se fue expulsado. El goleador leproso tomo la decisión desde los 11 metros y sentenció el 4 a 2 final.
Newell´s sigue sin encontrar ese dominio total desde la tenencia y circulación de la pelota. Si bien casi ninguno de sus titulares disputó desde el inicio del cotejo, se entiende que todos entrenan de la misma manera para llevar a cabo una forma de jugar.
El plantel entrenado por Martino no tendrá descanso porque el lunes viajará a Santiago de Chile para medirse al día siguiente contra la Universidad, equipo contra el que se jugará gran parte de sus chances de clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores de América.






















