Por Marina Merlo @Marimerloo
Rosario Central venció por 1-0 a Boca Unidos y es puntero de la B Nacional. Los de Russo ya llevan nueve partidos invictos (los ganaron todos) e igualaron el record del Clausura 2000.
No hay dudas que Rosario Central tiene muy claro su objetivo. Tal claridad, lo lleva a siempre saber cómo abrir los partidos, no importa el rival que tenga enfrente. Cuando no lo puede hacer a través de su juego, saca una chispa de picardía, una visión de juego que sus contrincantes no tienen. Esa viveza se hizo presente cuando Antonio Medina, aprovechó un flojo saque de arco de Gastón Sessa y fabricó un penal que solo Vigliano vio. Otra vez el Sapito Encina se hizo cargo de la ejecución y puso cifras definitivas al partido.
El primer tiempo se hizo cuesta arriba y pasó algo que viene sucediendo últimamente: Rosario Central insinúa más de lo que ejecuta. Tiene la pelota pero no sabe qué hacer con ella en los últimos metros. En el complemento se vio un equipo con más intenciones pero con poco juego, le costaba penetrar a la defensa correntina. Por eso tuvo que recurrir al penal para poder llevarse los tres puntos.
Ya se sabía que, en Varela, Olimpo caía con Defensa y Justicia, por lo que a Rosario Central, el escenario se le está acomodando partido a partido. Un Canalla que tardó pero supo encontrarle la vuelta a su juego y gana partidos que antes perdía. El equipo de Russo es pragmático: no juega bien pero se lleva los partidos con cierta cuota de merecimiento. Sabe cuándo y cómo hacer el desgaste; y que con eso le alcanza para despegarse del resto.
Rosario Central ya lleva nueve partidos invicto y logró alcanzar a aquel equipo que, en el Clausura 2000 y bajo la conducción del Patón Bauza, le peleó de igual a igual el torneo a River. Hoy las circunstancias son otras pero poco le importa al pueblo Canalla porque sabe que este equipo encontró el camino.






















