Por Damián Pugliese @damianpugliese
Quilmes y Godoy Cruz empataron 0 a 0 en un mal partido de fútbol que, además de significar el último encuentro del cervecero en el año, marcó el debut de Martín Palermo como técnico de los mendocinos.
Ninguno de los dos conjuntos supo cómo ganar y se conformaron con un tibio empate. “El Tomba” sumó su noveno partido sin ganar. Mientras que para los dirigidos por De Felippe las cosas no vienen mucho mejor: hace siete encuentros que no suma de a tres y se encuentra muy comprometido con el descenso.
Fue un partido horrible, de esos que generan varias siestas o muchos más dolores de ojos. Ninguno de los dos equipos tuvo precisión, ni fineza a la hora de los pases. Tampoco la buscaron. En el primer partido con Martín Palermo en el banco tombino, Godoy Cruz siguió jugando igual que con Asad: sin variantes, sin volumen de juego y extrañando demasiado a David Ramírez. Por su parte Quilmes aportó su cuota para este bodrio fenomenal: trató de no complicarse la vida y cuando vio que el empate no estaba tan mal, se dedicó a cuidarlo de manera exagerada.
Al terminar el partido, se sintió el alivio. No porque Quilmes haya dado una demostración de fútbol y eso haya llevado a una goleada contundente, ni mucho menos. No solucionó sus problemas futbolísticos, no mejoró el nivel como para ilusionarse en el próximo torneo. Tampoco volvió a la victoria, hecho que podría haberle dado una inyección anímica para lo que viene. Así y todo, el partido de hoy marca una buena noticia para Quilmes: se terminó el sufrimiento por un rato y hasta el 2013 no volverá a jugar. Las vacaciones deberán ser un nuevo punto de partida para los de De Felippe, quienes deberán encontrar la salida a un pobre desempeño futbolístico en el Torneo Inicial.
El cambio de aire le vendrá bien a Quilmes. Deberá renovar las energías ya que deberá afrontar desde enero un desafío difícil: mantener la categoría. Un asunto complicado si tenemos en cuenta la pobre performance del conjunto del Sur. Como aliado cuenta con que cada victoria lo hace escalar varias posiciones en la tabla de los promedios ya que divide por una sola temporada. Pero el nudo de la cuestión será empezar a encontrar el nivel para lograr dichas victorias. Por ahora, los jugadores solo piensan en el brindis de fin de año y que el nuevo año traiga puntos.






















