Por Damián Pugliese @damianpugliese
Quilmes mereció mejor suerte pero perdió 1 a 0 ante un Vélez que supo aprovechar el hombre demás que tuvo en el segundo tiempo tras la expulsión de Olivera. El conjunto de De Felippe entró nuevamente en zona de descenso.
45 minutos de la primera etapa, momento decisivo del juego: pelota al aire y Olivera va en busca de ella y su codo se incrusta en el rostro de Facundo Ferreyra. Expulsión y el partido tomó otro camino. Si bien hasta ese momento las llegadas al arco eran contadas para los dos equipos, el rival no parecía generar peligro. Teniendo en cuenta el calibre de jugadores que tiene Vélez, Quilmes hacía pata ancha en un partido complicado, donde ambos se prestaban la tenencia del balón y el protagonismo. Poco a poco el conjunto quilmeño fue avanzando en el terreno de juego, achicándole el margen de juego a Insúa y los delanteros visitantes, copando el medio con Cobo y Romero, haciendo un trabajo fino en la mitad de la cancha aunque sin mucha repercusión ofensiva.
Pero no alcanzó, el hombre de menos pesó en el segundo tiempo y la jerarquía del rival inclinó la pulseada a su favor. Poco a poco, con más actitud que generación de juego, Vélez fue acércandose. Como quien camina lento hacia el objetivo, el equipo de Gareca fue recorriendo el camino al gol sin desesperarse, sin despeinarse si quiera. Quilmes trató de aguantar lo más que pudo. En inferioridad numérica, los de De Felippe trataron de llevarse un punto que le sirviera de aliciente para encarar lo que resta del campeonato. Pero los de enfrente no se lo dejaron. Estos tres puntos eran vitales para Vélez ya que le permite seguir liderando el Torneo Inicial a la espera de que mañana Boca le saque algún punto a Newell´s y así estirar la ventaja en la tabla de posiciones.
Si bien la forma en la que divide en la tabla de los promedios le permite al conjunto del Sur una cierta flexibilidad en cuanto a la cantidad de puntos, deberá empezar a sumar en busca de lograr un colchón de unidades que le permita tener una cierta tranquilidad a la hora de entrar a la cancha. Se viene un rival difícil como Racing, que si bien es un tanto irregular, demostró credenciales de potencial candidato. De Felippe tendrá poco tiempo para rearmar un equipo desanimado y falto de puntos y nuevamente en zona de descenso.






















