Por Damián Pugliese @damianpugliese
Quilmes desaprovechó un 2 a 0 a favor y empató ante un Colón que fue superior. El equipo del Sur se confió en su ventaja y dejó que el conjunto sabalero se adelante en el campo y logre llevarse un punto del Estadio Centenario.
Colón arrancó el partido como protagonista. Las decisiones del partido pasaban por los pies de Moreno y Fabianesi y Luque. Pero para hacer goles en el fútbol, muchas veces, no hay que merecerlo. Y esas cosas que hacen tan atrapante a este deporte son las que ayer beneficiaron a Quilmes en la primera etapa. Dos pelotas quietas, un tiro libre y un córner. La pegada de Lima y la cabeza de Goñi. Eso, y poco más, pusieron 2 a 0 a Quilmes arriba antes del entretiempo. Una ventaja injusta, pero ventaja al fin. Si bien el conjunto quilmeño no merecía tamaña diferencia, los dos goles de ventaja significaron un aire de tranquilidad muy grande, quizás demasiado.
El segundo tiempo fue de idéntico trámite con la diferencia que el sabalero estaba más desesperado por la desventaja Quilmes se confió en su ventaja, mucho. Se replegó y lo pagó caro. Si bien Mandarinno tuvo la chance de ponerle el punto final al encuentro y dejar los tres puntos en el Sur, fue Colón el encargado de tener la pelota y con ella, generar situaciones claras de gol. No fue un dominio abrumador, de esos que son incontrolables, pero fue lo suficiente como para merecer descontar y empatar. Los dirigidos por De Felippe se estacionaron en su propio campo, cedieron la tenencia del balón y la iniciativa a un Colón que buscaba los caminos para acercarse en el marcador. La entrada de Mugni resultó clave para la levantada de los de Sensini, porque desde los pies del 10 rojinegro salían los mejores tramos de futbol del visitante.
Y al final, la justicia se hizo presente en el Centenario. Una ráfaga de fútbol, y algo de suerte, jugaron a favor de un equipo santafesino que buscó y buscó todo el partido. Otro gol de Goñi, esta vez en contra. y el oportunismo de Gigliotti decretaron el más que merecido empate para Colón quien sobre el final le arruinó el festejo al Cervecero. De igual manera que hace siete días Quilmes amargaba a San Lorenzo sobre el epílogo del encuentro, ahora eran los locales los que se encontraban del otro lado del mostrador.
Con un punto que solo sirve para estirar la racha a tres partidos sin perder y con la amargura lógica de estar dos goles arriba en el marcador y hacer tablas, Quilmes se fue con el amargo sabor del encuentro.






















