Arsenal Atletico Rafaela Begrano Banfield Boca Defensa y Justicia Estudiantes Gimnasia Esgrima de la Plata Godoy Cruz Independiente Lanus Newlls Olimpo Quilmes Racing River Rosario Central San Lorenzo Tigre Velez

16 octubre 2012

¿Por qué Boca juega mal?

Por Matías Adami @matiadami2

El doble 9 es uno de los conflictos que tiene el 4-4-2. Poseer dos jugadores altos y con buen cabezazo, incita a los defensores centrales al pelotazo para realizar la famosa “segunda jugada”. Además, la falta de creatividad en ofensiva y el poco desborde en ambas bandas, hacen que ninguno de los delanteros tenga situaciones para anotar.

El doble 5 en un equipo que debe salir a ganar en todas las canchas no es productivo. Los rivales no suelen salir a atacar a Boca. Por el contrario, esperan en su propio campo para salir rápido de contra. Los volantes externos no tienen características de desborde para abastecer a los 9. Juan Manuel Sánchez Miño cumple su rol como volante externo, pero lo cierto es que Nicolás Colazo sería más útil en este esquema: un jugador que desequilibra y desborda por la banda. Por derecha, el tándem Ledesma/Rivero-Albín no está rindiendo. En ofensiva, el lateral uruguayo no es tan tenido en cuenta ya que Boca ataca principalmente por el sector izquierdo con Clemente Rodríguez, Walter Erviti y Juan Manuel Sánchez Miño.
Un problema principal es el volante central: Leandro Somoza. Muy impreciso a la hora de pasar la pelota y falto en la recuperación. En su llegada a Boca, tuvo un mejor rendimiento pero con el correr de los campeonatos fue bajando poco a poco hasta ser lo que es hoy. Detrás de él está Cristian Erbes, quien no es muy tenido en cuenta por el DT. En muchos casos, el que ocupa el lugar como único volante central es el “pichón” de Julio César Falcioni: Walter Erviti.
Finalmente, llegamos a la defensa. Ya no es esa última línea segura que recibió tan solo 6 goles en el campeonato en el cual se consagró. La salida de Facundo Roncaglia fue clave para que esa solidez deje de ser la que era. Albín es un defensor más ofensivo y en muchos pasajes del partido deja expuesto a Rolando Schiavi, que está lento y con poca reacción. Sin duda, la incorporación de Guillermo Burdisso fue una de las mejores en este mercado de pases para el equipo Xeneize. Sólido por arriba y por abajo. Muchas veces, queda expuesto ante las subidas de Clemente.
Un esquema que tiene a Julio César Falcioni como DT y que prioriza el contraataque por sobre la tenencia de balón. Lo que ocurre es que para jugar de esta forma se precisan jugadores veloces de mediocampo en adelante y los nombres que pone Falcioni no cuentan con estas características. Tal vez, modificar el doble 9 permitirá un cambio en el juego del equipo. Lautaro Acosta es una incorporación que, con lo poco que jugó, demostró que tiene condiciones como para estar desde el arranque. Darle lugar a Leandro Paredes como enganche brindará distribución y precisión en la estocada final, que es lo que le falta a Boca. No hay que apurarlo, pero el joven muestra sus condiciones en los minutos que juega y con continuidad logrará la maduración necesaria para ser titular indiscutido en este equipo.
No hay que dejar de considerar el bajo rendimiento individual de los jugadores. Debido a los últimos malos resultados, perdieron la gran confianza que arrastraban y no pudieron mantener el nivel que los llevó a pelear los tres torneos en el semestre pasado.
Boca no juega a nada y el hincha se impacienta. Además, la falta de autocrítica del técnico irrita porque no se entiende dónde ve el buen juego que dice que su equipo tiene. Deberán cambiar muchas cosas para que el último finalista de la Copa Libertadores levante su nivel y no hay duda de que todavía están a tiempo pero para que esto ocurra, un buen comienzo sería la autocrítica.