Por Damián Pugliese @damianpugliese
En el segundo minuto de adición Germán Mandarino le entregó a Quilmes un empate agónico. El conjunto de De Felippe no jugó bien, pero se vuelve al Sur contento con un empate que parecía imposible.
San Lorenzo era el que tenía la obligación de la propuesta en el partido. Ante su gente y tras cuatro partidos sin ganar, el conjunto dirigido por Pizzi necesitaba imperiosamente los tres puntos y salió con mucha decisión a buscar el objetivo. Con el estilo vertical que pregona Pizzi, el Ciclón se volcaba en ataque aunque dejando algunas grietas en el costado defensivo. Martín Cauteruccio fue el encargado de aprovechar una de esas fallas en la defensa y en un contraataque cruzó su cabezazo y puso en ventaja al Cervecero.
El trámite continuó favorable para San Lorenzo quien generaba opciones claras de gol a través de la buena actuación del uruguayo Luis Aguiar, quien con un exquisito taco dejó a Alan Ruiz de cara al arco para que el ex jugador de Estudiantes ponga tablas en el Nuevo Gasómetro. Quilmes no se había despabilado del golpe del empate y tres minutos después el mismo Aguiar ponía en ventaja al local. En un abrir y cerrar de ojos pasó un ciclón por el Bajo Flores y San Lorenzo plasmaba aquella superioridad en el juego, pero ahora en el marcador.
El equipo de De Felippe no se encontraba en el partido. No encontraba tampoco la pelota ni los circuitos de juego. Los volantes no conseguían retener el balón, Cauteruccio y Diz quedaban alejados del resto del equipo. Buffarini casi salva a Quilmes haciendo un penal infantil que Migliore atajó después, cerrando un mal primer tiempo del equipo del Sur.
En la segunda etapa, San Lorenzo se replegó y le cedió la iniciativa al visitante quien no supo transformar esa mayor posesión de balón en chances nítidas de gol. Se terminaba la ilusión. El pitazo final estaba próximo a suceder y la derrota nuevamente volvía a la caza de Quilmes. 47 minutos del segundo tiempo, córner, la pelota en el aire cae y encuentra la frente del debutante Germán Mandarino que decreta el empate final, un premio un tanto exagerado para lo que fue el desarrollo del encuentro. Queda mucho por mejorar aunque hay que tener en cuenta que Quilmes se encuentra diezmado por las lesiones. El equipo de De Felippe se llevó un punto en el segundo minuto de descuento, en la última cerveza.






















