Por Clarisa Bichutte Harris @clarita_bh
Colón perdió ayer por 2 a 1 en el partido de ida de los
octavos de la Copa
Sudamericana , en el Brigadier General Estanislao López (más
conocido como el “Cementerio de Elefantes”). Si bien esto es fútbol y nunca
está todo dicho, el panorama para la vuelta es cuanto menos turbio para el
equipo Sabalero que, para pasar directamente a cuartos, deberá ganar por una
diferencia de 2 goles.
Colón se
está apagando. Poco queda de aquel equipo de Sensini que arrancó el Torneo Inicial
con un fútbol que prometía, que ilusionaba. Ataques y defensas en bloque,
desbordes por los laterales, volantes que recuperaban, armaban y desequilibraban.
De mayor a menor vienen jugadores como Caire, Bastía, Prediger, figuras que en
los primeros encuentros del Torneo Inicial 2012, generaban, con ideas
interesantes, un fútbol lindo, inteligente y distinto, un juego atractivo del
que nos venían privando los cinco grandes. Desde aquel partido con San Lorenzo
por el torneo local, Colón viene cuesta abajo. Y ayer, lamentablemente, no fue
la excepción.
El
comienzo del partido encontró a un Cerro Porteño que salió a jugar de igual a
igual. Un equipo que tenía la pelota y sabía como usarla. Que agregaba
defensores a la mitad de la cancha y atacaba todo el tiempo, aunque arriesgando
bastante atrás.
Colón, en
cambio, se encontraba incómodo en su propio campo. A Prediger y a Bastía,
volantes de recuperación, se los veía atrasados, presionados constantemente por
Fabbro y Salcedo, sin poder salir jugando y teniendo que recurrir a pelotazos
constantes para los delanteros Achucarro y Ramírez. Por otro lado Caire,
lateral por derecha con marcadas características para ir al ataque, se veía
contenido permanentemente en su banda por el uruguayo Walter López, de gran
trabajo en el primer tiempo.
Fue
entonces que a los 20 minutos, luego de una buena jugada de un Fabbro
desequilibrante, combinada con un desborde de Bonnet, se generó el tiro libre
que devino en el gol de cabeza de Pedro Benítez.
El ciclón
del Barrio Obrero se ponía en ventaja en su mejor momento del partido y parecía
que el Sabalero, absolutamente falto de movilidad en todas sus líneas, estaba
imposibilitado de encontrarle la vuelta.
Pero
luego del gol y como suele suceder en estos partidos jugando de visitante,
Cerro Porteño se metió atrás y se olvidó de atacar por un rato. Fue entonces
momento de que su arquero, Barreto, se convirtiera en figura. De la mano de
Mugni, con un par de pases profundos que quebraban la defensa, y alguna que
otra pelota parada que terminaba muy cerca de la valla, Colón se atrevió a
aparecer de a poco en el arco rival.
Cuando
faltaban 5 minutos para que finalice el primer tiempo, luego de un centro al
área para Achucarro, al que lo estaban agarrando, el árbitro brasilero cobró penal
para Colón.
El
capitán Iván Moreno y Fabianesi, encargado de efectuarlo, remató a media altura
a la izquierda del arquero, que lo atajó cruzando su mano derecha.
Todo era
una gran desilusión para el equipo de Sensini, cuando a los 45 minutos exactos
un zurdazo cruzado de Mugni al segundo palo de Barreto, decretó el empate
parcial antes de irse a los vestuarios.
A los 5
minutos de comenzado el segundo tiempo, luego de un infantil episodio de
manotazos y piñas entre Walter Lopez y Ramírez, el árbitro Ricci decidió
expulsarlos a ambos.
Fue así
que, luego de un corte de luz de casi 10 minutos, se retomó el partido con una
cancha mucho más abierta y bastante más parejo que en el primer tiempo.
Ante la
salida de López, Caire ahora más libre, comenzaba a atacar por la banda derecha
mientras que Urribarri hacía lo propio por la izquierda, llegando los centros
al área del contrario por ambos lados.
Los DT
movieron los cambios en busca del resultado más favorable. En Colón ingresaron
Curtuchet por Bastía, Gigliotti por Achucarro y Graciani por Caire. Mientras
que en Cerro Porteño entró el ex Estudiantes Edgar González por Eduardo López y
Roberto Nanni por Salcedo.
En el
minuto 85 del complemento Prediger perdió una pelota en los pies de González
que la tocó para Nanni quien, con un simple amague, se fabricó el espacio y la
metió de cara interna al palo de Pozo.
Sin
embargo, nuevamente luego del segundo gol, el partido mejoró para el Sabalero, que
tenía un poco más de tiempo gracias al corte de luz. El Sabalero no paraba de
acorralar a su rival, tener buenas llegadas al arco contrario y fabricar tiros
de esquina. Pero, gracias a la magnífica actuación del arquero paraguayo,
sobretodo en uno de los últimos cabezazos de Gigliotti, ninguno de esos
intentos arribó a buen puerto.
El
encuentro terminó a los 101 minutos y dejó como figuras de la cancha a Jonathan
Fabbro y a Diego Barreto, a un Cerro Porteño que ganó con un importante juego
colectivo y a un Colón que no puede volver a su nivel.
La vuelta
por la llave de octavos se jugará el 23 de octubre en La Olla. El equipo de
Sensini deberá ganar por una diferencia de mínimo dos goles para llegar cómodos
a cuartos de final o por lo menos por 2 a 1 para ir a penales. Pero para lograr esto
deberá dar, obligatoriamente, una vuelta de tuerca.






















