Por Santiago Creado @sncreado22
En un partido de película, Racing ganó por
Nadie podía creer lo que estaba pasando. ¿Habría vuelto el Chango Cárdenas? Seguramente las 20.000 personas que se encontraban ayer viendo el partido lo pensaron. Es que con ese bombazo de larga distancia, el pibe de sólo 6 partidos en primera hizo que todos recordaran al mítico ex jugador de
En el segundo tiempo, y de movida, Pelletieri entregó la pelota tontamente al rival y Claudio Riaño aprovechó para empatar el partido con un golazo. Luego de esto, se produjo una situación clave, que no se daba desde hace mucho tiempo: ni el equipo ni los hinchas se inquietaron con la igualdad y continuaron alentando con calma, confiando en que se podía ganar. Parece que la madurez llegó, paradójicamente, con el técnico más joven de los últimos años.
Dos ráfagas por la derecha ayudaron a que el partido se cierre. Iván Pillud, que lentamente va recuperando el nivel con el que supo estar convocado para el seleccionado local, cortó una pelota vital y se lanzó al ataque. Envió un gran centro con zurda y, con la aparición de Vietto, de cabeza, Racing pasó al frente otra vez. Pocos minutos después, un brillante desborde por la punta derecha, a lo Corbatta, de Agustín Pelletieri derivó en un centro pasado y, luego de ser bajada por Villar, otra vez apareció el goleador de la noche. Y esta vez, con un zurdazo, estampó el
Pero Juan Carlos Cárdenas no se había ido del Cilindro. En una jugada desafortunada, que derivó en penal y expulsión al arquero de Racing. El Chango volvió a aparecer. Esta vez se disfrazó del capitán provisorio, Pelletieri. El Pulpo se puso los guantes y contuvo el penal a falta de tres minutos. El segundo “flashback” hizo retroceder a todos hasta 1971, año en que el Chango pasó por la misma situación al atajarle un penal a Gramajo, de Central, y sirvió para ganar
Por ser contemporáneo a Messi, no es algo fuera de lo común ver que los jugadores hagan tres goles en un mismo partido y se lleven la pelota a su casa. Pero lo del Pulpo, perdón Vietto, no se ve todos los días.






















