Por Santiago Creado @sncreado22
Racing ganó
el clásico por 2 a 0 frente a Independiente con goles de Pepe Sand. Sí, el
goleador se sacó la mufa.
La gente, las banderas, los cánticos, el cotillón, el color.
Todo estaba preparado para que sea una fiesta. Con autoridad, Racing se llevó
el partido y, poco a poco, se va posicionando en el campeonato. Los 7 puntos de
9 posibles y un solo gol en contra son primeras muestras de la contundencia y
la solidez del equipo que está buscando Luis Zubeldía.
A priori, el planteo de Independiente fue inteligente, ya
que intentó contrarrestar la gran virtud (algunos pensaban que la única) de la
velocidad y profundidad al atacar por las bandas, de la mano de Hauche y
Centurión. Pero con el resultado adverso y la expulsión de Morel, toda
especulación se vino abajo y los “viejos” de la Academia hicieron del partido
un trámite. Ortiz, Villar, Pelletieri y Camoranesi tomaron la manija del equipo
y todo fue más fácil para que se destaquen las individualidades como la de
Cahais y, en especial, la del pibe Centurión. Paradójicamente, una de las
actuaciones menos destacadas, en cuanto a producción de juego, fue la de José
Sand. Pero a quién le importará eso, si el delantero hizo delirar a la gente
dos veces.
En el segundo tiempo, y ya con el segundo gol convertido, el
Cilindro explotaba de alegría pero… Cuando el equipo estaba haciendo tenencia
de balón, Sebastián Saja amagó frente a la presión de un delantero rival y, por
el enganche, sintió un “tirón” en el posterior de la pierna derecha.
Inmediatamente tuvo que ser sustituido por Jorge De Olivera. La preocupación se
veía en la cara de sus compañeros, como Pelletieri o Pillud. Afortunadamente la
peor noticia fue descartada de inmediato: con hielo en la zona y sin mucho
trabajo de los médicos, Saja se quedó en el banco viendo el partido. Es que,
generalmente, cuando un jugador sufre la famosa rotura de ligamentos cruzados,
es llevado de inmediato al vestuario. Con este inconveniente se produjo la
pequeña mancha de la jornada, que lejos estuvo de eclipsar la satisfacción que
sentían los hinchas en ese momento.
El fútbol es así, inversamente proporcional: cielo para
unos, infierno para otros. Pero también es veloz y cambiante. Este mismo jueves
le sucederá otro acontecimiento muy importante. Luego de 8 años, Racing vuelve
a disputar una copa internacional cuando visite a Colón por la segunda fase de
la Copa Sudamericana.
La semana recién comienza, y la única certeza es que Saja no
podrá estar presente en el próximo compromiso (aparentemente tiene un
desgarro), por eso De Olivera será una fija.
Todas las líneas funcionan. Hay una identidad de juego. El 9
parece haberse despertado. Este equipo promete, pero los hinchas deben ser
pacientes para no desesperarse ni
ilusionarse antes de tiempo.























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