Arsenal Atletico Rafaela Begrano Banfield Boca Defensa y Justicia Estudiantes Gimnasia Esgrima de la Plata Godoy Cruz Independiente Lanus Newlls Olimpo Quilmes Racing River Rosario Central San Lorenzo Tigre Velez

13 agosto 2012

Boca jugó mal… pero ganó.

Por Matías Adami @matiadami2


El equipo de Julio César Falcioni venía de ganar la final de la Copa Argentina ante Racing con autoridad. No tanto por el rendimiento propio, sino por las falencias defensivas del rival. Luego de la dura derrota ante Quilmes por 3 a 0 en la primera fecha, Boca buscaba recuperarse y sumar sus primeros tres puntos en el Torneo Inicial. Además, volvía a jugar en La Bombonera luego de la salida de Juan Román Riquelme.
El rival fue Tigre, que venía de ser derrotado como local ante Estudiantes de La Plata por 2 a 1 y necesitaba sumar puntos. El primer tiempo comenzó aburrido, sin gestación de juego por parte de ninguno de los dos equipos. A los pocos minutos de comenzado el partido, Oscar Ustari –de muy buen rendimiento-, le tapó un mano a mano a Pérez García que hubiera cambiado totalmente el trámite del partido. El doble 9 que planteó Falcioni, difícilmente tenga buenos frutos si no hay jugadores por las bandas que desborden para enviar centros. Tanto Walter Erviti como Pablo Ledesma son más volantes de gestación que de juego por las bandas. Si al menos estuvieran los laterales como parte del ataque, sería un poco más entendible. Pero ni Clemente Rodriguez ni Franco Sosa se proyectan para gravitar en el arco rival. Es por eso, que los primeros 45 minutos fueron aburridos. La única situación de Boca fue un remate de larga distancia de Lucas Viatri que Javier García controló en dos tiempos. La pelota se dividió en el mediocampo, sector del que Boca nunca pudo adueñarse por las flojas actuaciones de Leandro Somoza y Pablo Ledesma. Se fueron al entretiempo con un 0 a 0 que no tuvo nada para destacar. En el regreso al vestuario y tal vez por el pésimo rendimiento del equipo dirigido por Julio Falcioni, bajaron desde las tribunas los gritos pidiendo por el gran ídolo Xeneize: “Riquelme, Riquelme”.
El segundo tiempo comenzó igual al primero. Se observó un Tigre que no creaba situaciones y un Boca que mantenía el ritmo monótono y sin velocidad de la primera parte. A los pocos minutos de la segunda mitad, Falcioni envió al campo de juego a Juan Sánchez Miño en lugar de Walter Erviti –el mismo cambio que realizó ante Racing por la Copa Argentina-. Con este cambio lograba abrir la cancha y realizar una “alianza” ofensiva por el sector izquierdo con Clemente Rodríguez. Esta modificación, cambió el trámite de partido. Le dio más dinámica al ataque y generación de juego. 5 minutos después del ingreso de Sánchez Miño, Boca abrió el marcador con un remate de Cristián Chávez –que no venía teniendo un buen partido-. Con el gol, el equipo Xeneize se calmó, comenzó a mover la pelota en el mediocampo y manejó el partido con tranquilidad. Una buena jugada colectiva derivó en el segundo gol. Esta vez, el que marcó fue Lucas Viatri. La maniobra comenzó por el sector izquierdo con una buena proyección de Clemente –que levantó su nivel en los últimos partidos-, el lateral habilitó al 9 y, desde afuera del área remató junto al palo dejando sin posibilidades a García. Hay que destacar el gran gesto técnico del delantero que engañó a todos con su mirada previa al remate, dando a entender que habilitaría a un compañero. El equipo de Rodolfo Arruabarrena tuvo una sola situación clara para descontar, pero el remate salió desviado.
Con este triunfo, Boca suma 3 puntos en el Torneo Inicial y obtuvo su segunda victoria consecutiva en el semestre. 

0 Comentarios:

Publicar un comentario