En un clásico en el que las diferencias en el historial son notables,
la historia se repitió, y el Rojo se llevó todos los flashes en el mediodía,
si, mediodía, de este sábado. Es que los dirigidos por Cristian Díaz supieron
aguantar durante buen parte del segundo tiempo la diferencia, para ya en tiempo
de descuento desatar la alegría y sellar un 4 a 1 que los deja expectantes de cara
al futuro, y a Racing hundido en sus dudas, y en las de su entrenador que
podría dar un paso al costado esta misma tarde.
Teo Gutiérrez, tras un grosero error de Milito, había puesto
en ventaja a Racing a los 26 del primer tiempo. Pero, 9 minutos después, Parra
aprovecharía una jugada desordenada en el área para clavar un bombazo arriba
lejos del alcance del Chino Saja. Pudo ponerse 2 a 1 la Academia desde el saque
del medio, ya que Hauche aprovechó la siesta de la defensa del Rojo, pero mandó
su tiro por arriba del travesaño. Así terminaría el primer tiempo.
A la salida del segundo tiempo, Independiente intentó
empujar un poco más en busca de la victoria, y lo lograría con la ayuda
involuntaria del árbitro: a los 12 del complemento Pezzotta cobró una falta
inexistente dentro del área. No sólo sancionó el penal sino que además le
mostró la roja a Zuculini. Poco le importó a Parra, que transformó esta
posibilidad en el 2 a 1 para el local.
De ahí en más, el Rojo empezaría a jugar con la
desesperación de Racing, que casi no lo inquietó. Esta desesperación lo llevó a
perder los estribos, particularmente en el caso de Teo Gutiérrez (una más y van….)
que vio la roja por exceso verbal. Ya la gente de Racing había silbado a Teo
tras una de sus tonterías. Esta expulsión, su cuarta en el club, tiene olor a
ciclo cerrado del colombiano en la Academia.
Con dos más, la superioridad de Independiente (fue durante
los 90 minutos superior, sin ser amplio dominador) comenzó a crecer. Recién a
los 47 pudo liquidar el pleito de la mano de Patricio Vidal, y 2 minutos
después selló la goleada el Pato Rodríguez, de buen partido.
El Rojo fue más, no necesitó de los errores de Pezzotta para
justificar su victoria, que mereció durante todo el partido, pero el hincha de
Racing puede estar enfurecido con el arbitraje, aunque más debería preocuparse
por la poca entrega de sus jugadores. Pezzotta sigue fallando en partidos
trascendentales (que le asignan a dedo), y debemos seguir escuchando que es “el
mejor árbitro del fútbol argentino”.
Festeja el Rojo, y merecido lo tiene. Cristian Díaz y su
apuesta por los chicos, le lavaron la cara a este equipo que había ganado 5 a 4
frente a Boca en la Bombonera, y hoy, en un nuevo clásico, se lleva un 4 a 1
para delirio de sus hinchas. Interesante trabajo de Monserrat y Pato Rodríguez,
aplausos para Parra que se reconcilió con el gol, reconocimiento para Milito
que no se dejó caer tras su grosero error, y ovación para todo el equipo que se
llevó una victoria merecida.























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