Por Matías Adami @matiadami2
Un partidazo, sin ninguna duda. Es la primera vez en la historia que se realizan 9 goles en un Boca - Independiente. Al igual que contra Fluminense, el Xeneize mostró muchos errores defensivos y terminó perdiendo un partido de esos que no está acostumbrado a perder.
En el primer minuto del partido, un error de Matías Caruzzo le permitió al juvenil Patricio Vidal anotar el gol que abría el marcador. Desde el vestuario, Boca perdía 1 a 0 contra un Independiente que había hecho tan solo un gol en 4 partidos. Pocos minutos después, Osmar Ferreyra tuvo un tiro libre a pocos metros del área. Agustín Orión –de mal partido-, se movió hacia el medio, permitiendo el ingreso del balón por el centro del arco. En 10 minutos, el Rojo había marcado más goles que en todo el campeonato y complicaba a Boca, que buscaba mantenerse en la parte más alta de la tabla de posiciones. Los dirigidos por Julio César Falcioni buscaban hacerse dueños del partido de la mano de su capitán, Juan Román Riquelme. El lateral izquierdo, en este partido, fue Facundo Roncaglia: poca proyección jugando por el sector derecho, menos por el sector izquierdo. Juega constantemente con la pierna cambiada y no es útil para el equipo en cuanto a lo ofensivo. Boca aprovechó la velocidad de Orlando Gaona Lugo, que estuvo impreciso a la hora de finalizar las jugadas que se le presentaban. El descuento, llegó por medio de una pelota parada. Rolando Schiavi pifió y la pelota le llegó a Roncaglia, quien cabeceó y puso el 2 a 1. Pasada la mitad del primer tiempo, Franco Sosa bajó a Patricio Rodriguez. El “Malevo” Ferreyra envió el centro y Ernesto Farías anticipó a Matías Caruzzo, incrementando así la ventaja en el marcador: 3 a 1. Pasaban los minutos y Boca manejaba la pelota, sin tanta profundidad. Llegando al final de la primera parte, desborde de Juan Sanchez Miño por el sector izquierdo, Gaona Lugo pifia y el balón le cayó a Riquelme, quien definió de forma exquisita por debajo del cuerpo del arquero de Independiente. Así, se iban al descanso. Con un 3 a 2 en los primeros 45 minutos. Cada situación de peligro, terminaba en gol, para el Rojo y para Boca.
En el complemento, ingresó Cristian Chávez por el lesionado Matías Caruzzo –tuvo un traumatismo de cráneo y pasó la noche internado-. De esta forma, Boca arrancaba con Orión; F. Sosa, Schiavi, Roncaglia, Sánchez Miño; Ledesma, Erbes, Chávez; Riquelme; Gaona Lugo y Silva. El empate llega por medio de otra pelota parada. El “Tanque” anticipó al juvenil D. Rodriguez, la pelota se estrelló en el palo y Facundo Roncaglia marcó el gol, el segundo de la noche para él. Así, el partido se ponía 3 a 3 y quedaba mucho tiempo más por jugar. De la mano de Juan Román Riquelme y de Pablo Ledesma –de muy buen partido-, Boca generaba las mejores situaciones. El 10 habilita excelentemente a Sánchez Miño, quien desbordó y envió el centro para la llegada del ex Catania, que de cabeza puso a Boca en ventaja por primera vez en el partido. La Bombonera explotaba y el Xeneize, con este resultado se mantenía en la punta pero… faltando dos minutos para el final del partido, Roncaglia lo baja a Farías. Centro frontal de Ferreyra, Orión duda, Eduardo Tuzzio la mete adentro y el ex River, anotó su segundo tanto de la noche ingresando por el segundo palo. Saúl Laverni adicionó 5 minutos y el Xeneize, de la mano de Santiago Silva lo tuvo, pero el uruguayo tiene el arco cerrado y el balón le pasó por abajo del pie. De contraataque y luego de un pelotazo desde el sector derecho, Farías le ganó en el mano a mano al Flaco Schiavi y definió por encima de Orión, marcando el 5 a 4 final en el último minuto del partido.
Otra vez, Boca arrancó perdiendo desde el vestuario y tuvo que ir a buscar el partido. Un equipo que no está acostumbrado a atacar los 90 minutos, deja muchos huecos en defensa y comete errores que habitualmente no cometía. Roncaglia por el sector izquierdo no tiene utilidad en ataque y F. Sosa no está teniendo el rendimiento esperado. Riquelme sigue siendo el mejor jugador del equipo y Ledesma pide pista. Silva tiene situaciones pero no tuvo la suerte que a veces necesitan los goleadores.
Repasando números, a Orión le había convertido 7 goles en 25 partidos oficiales. En 2 partidos, le convirtieron 7. Sin ninguna duda, una semana para el olvido para el ex Estudiantes.
El miércoles, se jugará una final ante Arsenal de Sarandí por la Copa Libertadores. Deberá obtener una victoria si quiere mantener las ilusiones de clasificar a la próxima fase.























0 Comentarios:
Publicar un comentario