Por Matías Adami @matiadami2
Por segunda vez en su historia, el Xeneize logra un campeonato corto sin recibir derrotas – la primera fue en el Apertura ’98 con Carlos Bianchi como DT-.
All Boys era el último partido y lo pasó sin problemas, culminando así un Torneo Apertura 2011 perfecto. El equipo de Julio César Falcioni terminó con 12 triunfos y 7 empates, sumando 43 puntos. El gol ante el Albo lo hizo Darío Cvitanich, quien con 5 tantos, fue el máximo artillero Xeneize del torneo.
Después de dar la vuelta olímpica con sus familiares, el campeón comenzó con todo. Al minuto de juego, Cvitanich aprovechó un error de la defensa rival y puso el 1 a 0, pero Gabriel Favale –de flojo rendimiento-, cobró una mano dudosa y anuló el gol. Una vez más, Boca fue protagonista ante un All Boys que atacó poco en su visita a la Bombonera. Mauro Matos tuvo un mano a mano, pero Agustín Orión respondió y mantuvo el cero en su arco. El arquero campeón, rompió un record al recibir sólo 6 goles en 19 fechas (la mejor marca era de 7 goles en contra de José Luis Chilavert en Vélez). Pablo Mouche tuvo su oportunidad, pero no pudo con Nicolás Cambiasso. De todas formas, lo único que le importaba al público era terminar el campeonato de forma invicta y entrar a la historia grande del fútbol argentino.
Ya en el complemento, prácticamente no hubo situaciones de gol. Faltando 15 minutos, Falcioni decidió mandar a Sebastián Battaglia al campo de juego para que este título sea uno más en su carrera (tiene 17 y es el máximo ganador en la historia del club). A poco del final, Walter Erviti asistió milimétricamente a Darío Cvitanich que cabeceó contra un palo, dejando sin chances al arquero visitante. El conjunto visitante terminó con 10 por la expulsión de Juan Pablo Rodríguez. El uruguayo le aplicó un golpe en la espalda al “Flaco” Schiavi, tras un encontronazo con el defensor y Favale lo expulsó, en una decisión polémica (el jugador del Albo se descargó por Twitter) porque había existido también una agresión previa de Schiavi.
Terminado el partido, comenzó la fiesta otra vez. Rolando Schiavi levantó la copa y con ella, el plantel volvió a dar la vuelta olímpica. ¿La gente? Ya pide la Libertadores. Boca se despidió del 2011 con una victoria, llegando a los 43 puntos y de forma invicta. Sin duda, un excelente torneo.
Ya en el complemento, prácticamente no hubo situaciones de gol. Faltando 15 minutos, Falcioni decidió mandar a Sebastián Battaglia al campo de juego para que este título sea uno más en su carrera (tiene 17 y es el máximo ganador en la historia del club). A poco del final, Walter Erviti asistió milimétricamente a Darío Cvitanich que cabeceó contra un palo, dejando sin chances al arquero visitante. El conjunto visitante terminó con 10 por la expulsión de Juan Pablo Rodríguez. El uruguayo le aplicó un golpe en la espalda al “Flaco” Schiavi, tras un encontronazo con el defensor y Favale lo expulsó, en una decisión polémica (el jugador del Albo se descargó por Twitter) porque había existido también una agresión previa de Schiavi.
Terminado el partido, comenzó la fiesta otra vez. Rolando Schiavi levantó la copa y con ella, el plantel volvió a dar la vuelta olímpica. ¿La gente? Ya pide la Libertadores. Boca se despidió del 2011 con una victoria, llegando a los 43 puntos y de forma invicta. Sin duda, un excelente torneo.























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