Por Matías Adami @matiadami2
El equipo de Julio César Falcioni se consagró campeón del Apertura 2011. Un equipo sólido en todas sus líneas logró sacar 11 puntos de diferencia (Tigre tiene un partido menos) y obtuvo la gloria a falta de dos fechas.
Ayer, otra vez se vio un solo equipo que dejó a Banfield sin posibilidades. Dos goles de Darío Cvitanich y uno de Diego Rivero le dieron a Boca el tan ansiado campeonato. La Bombonera fue una fiesta en la que todos los hinchas revivieron aquellas épocas de gloria que parecían lejanas. A los 9 minutos, luego de un córner y varios rebotes en el área chica, Cvitanich remató y puso al Xeneize en ventaja. Luego, fue todo del conjunto local. Manejó la pelota e hizo lo que quiso con ella. El segundo, llegó por medio de una jugada preparada que el ex Banfield culminó con una volea impresionante dejando sin chances a Cristian Lucchetti. Con dos goles de diferencia, el público enloqueció y esperaba el pitazo final que diera a Boca Juniors campeón del Apertura.
A los pocos minutos del complemento, el “Burrito” Rivero metió un zapatazo que se metió en el ángulo derecho y selló una goleada impecable del Xeneize. Corrieron los minutos y merecidamente, Boca salió campeón.
Radiografía del campeón:
El arquero que hizo levantar dudas en la gira por Europa se transformó en el menos vencido del campeonato con tan solo 4 goles en contra. Lo exigieron poco pero respondió en todo momento. Además, hacía tiempo que Boca no encontraba tranquilidad bajo los tres palos con un arquero con la experiencia y sencillez de Agustín Orión.
La solidez defensiva fue la clave del equipo. Llegó Rolando Schiavi, se hizo caudillo del equipo y eliminó todo tipo de dudas. ¿Su edad? Quedó en el olvido con el excelente desempeño que tuvo a lo largo de todo el campeonato. Impasable por arriba y por abajo. Fue el capitán de Boca cuando Juan Román Riquelme estuvo lesionado. Sin duda, está entre los tres mejores jugadores del Apertura. Además, potenció a Juan Insaurralde, quien no tuvo complicaciones y poco a poco fue mejorando su nivel, transformándose en un pilar indiscutible de la defensa. Armó una excelente dupla central con el “Flaco”. ¿Los laterales? Facundo Roncaglia fue el tapado del equipo. No tuvo ningún partido flojo, impasable, fuerte y en algunas oportunidades sorprendía con sus subidas por su sector. Los dirigentes compraron a Franco Sosa para que jugara en su lugar, pero se desgarró y Roncaglia ocupó su lugar. Nunca más salió. Por el sector izquierdo, Clemente Rodríguez, la clave del equipo, al menos en las primeras 10 fechas. Levantó muchísimo su nivel, corrió por toda la banda. Hizo una sociedad con Riquelme indescifrable. Volvió a su nivel del 2003 y contó con Walter Erviti, que lo relevaba en todo momento.
El mediocampo tuvo un rendimiento superlativo en cada partido del Apertura. El tridente Rivero-Somoza-Erviti fue importantísimo por la presión que ejercía en cada sector del campo de juego. Leandro Somoza levantó su nivel en cada fecha, se hizo eje de la distribución y fue el líder de la presión. Por derecha, el ex San Lorenzo: Diego Rivero. El campeonato pasado, sufrió una lesión muy complicada que lo dejó afuera de las canchas. Comenzó la pretemporada y fue muy parejo en todo el torneo. Se lesionó en las primeras fechas pero volvió y su rendimiento fue el mismo. Colaboraba en defensa y en ataque, picando al vacío. Por el otro lado, está Walter Erviti. El jugador táctico de Boca que relevó a Clemente en todas sus subidas. En muchos partidos, se asociaba con Riquelme y el lateral, generando las mejores situaciones de gol por ese sector.
Llegamos al gran ídolo de Boca: Juan Román Riquelme. Mostró un nivel altísimo en los primeros partidos. Sin estar al 100% en lo físico fue el líder del equipo y se puso el traje de conductor. Volvió a tener el nivel del 2007, tal como declaró días atrás. El Xeneize creció de su mano y cuando se lesionó en la fecha 11, Cristian Chávez lo reemplazó.
Ayer, otra vez se vio un solo equipo que dejó a Banfield sin posibilidades. Dos goles de Darío Cvitanich y uno de Diego Rivero le dieron a Boca el tan ansiado campeonato. La Bombonera fue una fiesta en la que todos los hinchas revivieron aquellas épocas de gloria que parecían lejanas. A los 9 minutos, luego de un córner y varios rebotes en el área chica, Cvitanich remató y puso al Xeneize en ventaja. Luego, fue todo del conjunto local. Manejó la pelota e hizo lo que quiso con ella. El segundo, llegó por medio de una jugada preparada que el ex Banfield culminó con una volea impresionante dejando sin chances a Cristian Lucchetti. Con dos goles de diferencia, el público enloqueció y esperaba el pitazo final que diera a Boca Juniors campeón del Apertura.
A los pocos minutos del complemento, el “Burrito” Rivero metió un zapatazo que se metió en el ángulo derecho y selló una goleada impecable del Xeneize. Corrieron los minutos y merecidamente, Boca salió campeón.
Radiografía del campeón:
El arquero que hizo levantar dudas en la gira por Europa se transformó en el menos vencido del campeonato con tan solo 4 goles en contra. Lo exigieron poco pero respondió en todo momento. Además, hacía tiempo que Boca no encontraba tranquilidad bajo los tres palos con un arquero con la experiencia y sencillez de Agustín Orión.
La solidez defensiva fue la clave del equipo. Llegó Rolando Schiavi, se hizo caudillo del equipo y eliminó todo tipo de dudas. ¿Su edad? Quedó en el olvido con el excelente desempeño que tuvo a lo largo de todo el campeonato. Impasable por arriba y por abajo. Fue el capitán de Boca cuando Juan Román Riquelme estuvo lesionado. Sin duda, está entre los tres mejores jugadores del Apertura. Además, potenció a Juan Insaurralde, quien no tuvo complicaciones y poco a poco fue mejorando su nivel, transformándose en un pilar indiscutible de la defensa. Armó una excelente dupla central con el “Flaco”. ¿Los laterales? Facundo Roncaglia fue el tapado del equipo. No tuvo ningún partido flojo, impasable, fuerte y en algunas oportunidades sorprendía con sus subidas por su sector. Los dirigentes compraron a Franco Sosa para que jugara en su lugar, pero se desgarró y Roncaglia ocupó su lugar. Nunca más salió. Por el sector izquierdo, Clemente Rodríguez, la clave del equipo, al menos en las primeras 10 fechas. Levantó muchísimo su nivel, corrió por toda la banda. Hizo una sociedad con Riquelme indescifrable. Volvió a su nivel del 2003 y contó con Walter Erviti, que lo relevaba en todo momento.
El mediocampo tuvo un rendimiento superlativo en cada partido del Apertura. El tridente Rivero-Somoza-Erviti fue importantísimo por la presión que ejercía en cada sector del campo de juego. Leandro Somoza levantó su nivel en cada fecha, se hizo eje de la distribución y fue el líder de la presión. Por derecha, el ex San Lorenzo: Diego Rivero. El campeonato pasado, sufrió una lesión muy complicada que lo dejó afuera de las canchas. Comenzó la pretemporada y fue muy parejo en todo el torneo. Se lesionó en las primeras fechas pero volvió y su rendimiento fue el mismo. Colaboraba en defensa y en ataque, picando al vacío. Por el otro lado, está Walter Erviti. El jugador táctico de Boca que relevó a Clemente en todas sus subidas. En muchos partidos, se asociaba con Riquelme y el lateral, generando las mejores situaciones de gol por ese sector.
Llegamos al gran ídolo de Boca: Juan Román Riquelme. Mostró un nivel altísimo en los primeros partidos. Sin estar al 100% en lo físico fue el líder del equipo y se puso el traje de conductor. Volvió a tener el nivel del 2007, tal como declaró días atrás. El Xeneize creció de su mano y cuando se lesionó en la fecha 11, Cristian Chávez lo reemplazó.
En la delantera pasaron varios: Viatri, Cvitanich, Mouche, Blandi.
Lucas, el heredero de la 9 reemplazó a Palermo y convirtió 3 goles en 9 partidos. Sufrió una de las peores lesiones: rotura de ligamentos cruzados.
Darío Cvitanich: no le pesó la camiseta. Sufrió varios desgarros pero su nivel fue siempre el mismo. En los últimos dos partidos se le abrió el arco y marcó 3 goles muy importantes. También, empató el partido en el clásico con San Lorenzo ni bien comenzado el campeonato. Su garra y buen juego hizo que la gente comience a quererlo.
Pablo Mouche: el primer reemplazante de la delantera. Con su habilidad y buen rendimiento se fue ganando la titularidad dejando a Cvitanich en el banco ante Racing. Encara, presiona, molesta y genera situaciones de gol. Lo único que se le puede reprochar es que debe mejorar en la definición, pero tuvo un buen rendimiento en este Apertura.
Nicolás Blandi: reemplazó a Lucas Viatri marcando 4 goles en 3 partidos. Le cerró la boca a más de uno. Contra Racing se desgarró y no pudo volver a jugar pero marcó e hizo lo que tiene que hacer un 9. Mención especial para el Pochi Chávez: terminó el Clausura como titular pero Rivero le sacó el puesto en el Apertura. Estuvo en el once inicial ante Newell’s y San Lorenzo como mediocampista derecho. Después, a partir de la fecha 12 se transformó en el jugador más importante en el ataque Xeneize. Reemplazó a Riquelme y lo hizo olvidar. Asistió, manejó, jugó. Fue figura en la mayoría de los partidos y su nivel fue muy alto en todo el campeonato.
No se debe olvidar el gran trabajo de Julio César Falcioni. Se puso en duda su continuidad luego del empate con Olimpo de Bahía Blanca en la primera fecha, el famoso “Plan B”. Consiguió solidez defensiva y equilibrio, claves para tener un buen equipo. Además, cada jugador que ingresaba mostraba el mismo nivel que el titular. Eso, es mérito del DT. Y por sobre todas las cosas, sacó campeón a Boca 2 fechas antes de que culmine el campeonato.
Finalmente, Boca es un merecido campeón que luego de 3 años volverá a jugar la Copa Libertadores de América.
REVIVI LOS GOLES DEL CAMPEÓN Y TODA LA FIESTA!























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