Por Carlos Souto @carlossouto11
El síndrome empate afecta a este Racing que hoy sumó su quinto empate consecutivo, el noveno en el torneo y queda en estado terminal para pelear el torneo, ya que con la igualdad en cero con Estudiantes quedó a diez puntos del superlíder Boca.
En el estadio de Quilmes, la Academia tenía la última ilusión de seguir peleando el título pero mostró el mediocre nivel que viene mostrando en los últimos partidos jugados y ni siquiera con un jugador más durante casi una hora de juego, debido a la expulsión infantil de Braña, pudo vencer al Estudiantes de Russo que sigue sumergido en el fondo de la tabla.
Estudiantes empezó mejor el partido manejando el balón con la dupla que tantas alegrías le dio en estos últimos años, Verón-Braña, pero chocaba con la solidez defensiva que caracterizó al conjunto de Avellaneda a lo largo del torneo.
A los 31´ y como un regalo divino del cielo para Racing, Rodrigo Braña pisó en la espalda al colombiano Teófilo Gutiérrez cuando éste estaba en el piso, y Loustau no tuvo más remedio que sacarle la roja.
Con un jugador más el equipo del “Cholo” Simeone siguió anestesiado como todo el primer tiempo y en la balanza de merecimientos el Pincha tenía más peso y así terminó el primer tiempo con un 0 a 0 previsible.
En la etapa final Racing seguía sin encontrar la manera de generar peligro con un Gio Moreno pálido a la hora de armar juego, pero que tuvo un segundo de memoria en la amnesia que lo acosa desde varias fechas y entregó un pase delicioso a su compatriota Gutiérrez quien definió muy bien al palo izquierdo de Albil, pero la alegría le duró poco a la Academia porque el juez de línea cobró posición adelantada del colombiano, que luego a los pocos minutos se perdió un mano a mano con el arquero pincha.
Racing no supo y Estudiantes no quiso, por eso aburrieron a todo el estadio de Quilmes que quedó contagiado por el síndrome empate que persigue a Racing.























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