Por Daniela Giovagnoli @dagiovagnoli
Ayer a la tarde, River jugó su cuarta fecha del torneo en la Nacional B, y empató frente a Quilmes.
El Cervecero, era un nuevo adversario exigente al que River debía enfrenar. Era el momento que el millonario tenía para demostrar que no solo su nombre impone miedo entre los de la B. Pero Quilmes estuvo a la altura del partido, por momentos fue más que River y hasta tuvo las de ganar.
A los 35 minutos del primer tiempo, Martín Aguirre dio un pase magistral, y Fernando Cavenaghi logró así convertir su primer gol en su regreso a River. El Torito quedó solo frente al arco defendido por Trípodi y metió un remate cruzado que abrió el marcador. Como en los viejos tiempos, a modo de festejo, Cavenaghi, se paró de cara a la tribuna millonaria, besó el escudo de la casaca y gritó desaforadamente su anotación.
No solo fue el gol que le daba la victoria a River, sino que era uno de los más esperados por todos. Con el 1 a 0, River seguía manteniendo la punta con el puntaje ideal, pero al partido aún le restaban 55 minutos más. Quilmes atacaba por todos lados, tenía muchas llegadas, pero poca efectividad. Chichizola, demostró por qué es hoy en día el arquero millonario, tras atajar maravillosamente las llegadas cerveceras.
A los 46 minutos del segundo tiempo, ya en tiempo complementario, Fernando Telechea, convirtió el gol de descuento. De está manera el partido terminó 1 a 1. River perdió su puntaje ideal, pero no la punta. Aún hoy ganando Central o Instituto, el millonario no dejará de ser líder, a lo sumo compartirá la punta.
Si bien fue un partido complicado, Nico Domingo jugó su partido más flojo desde su regreso al club, perdió más pelotas de las ganadas. Abecasis tuvo que salir apenas comenzado el partido, por una lesión, y esto le restó a River por la derecha, con el ingreso de Alexis Ferrero, firme en defensa pero con escasa participación en ataque.
Por como quien dice, un tropezón no es caída, el equipo millonario tiene grandes figuras y mucha sed de victoria. Aún quedan 15 fechas por delante y River tiene mucho para hacer y tiempo para trabajar en los errores.
Alejandro, el Chori Domínguez, jugó un partido muy especial, ya que fue repudiado durante los 90 minutos por la hinchada local. Jugador formado en las inferiores y debutó en primera con la casaca de Quilmes, los cerveceros no le perdonan aún aquel eufórico festejo del Chori con la banda en el apertura 2008 y su ida al Mundial Juvenil en 2001 cuando los del Sur se jugaban el ascenso a Primera.
Cabe desatar que esto no impidió que el Chori se muestre como siempre, pidiendo constantemente la pelota y, en los últimos minutos, generando dos situaciones de gol. Domínguez se la bancó como un verdadero caballero, no pegó, no insultó, solo se tomo el escudo millonario y saludó al público.
Quien no tuvo una buena noche, fue el árbitro del encuentro, Pablo Lunati. Su arbitraje dejó mucho que desear no solo por claros penales no cobrados, sino porque dejó pegar mucho. En el primer tiempo se comió un penal contra Díaz. Lucas Rimoldi y Juan Manuel Díaz, debieron haber sido expulsados con doble amarilla. Tras un codazo que dejó la cara ensangrentada al Lobo Ledesma, Fernando Telechea debió haber sido expulsado.
En síntesis:
Cambios en River:
Primer tiempo: 6´ Alexis Ferrero por Luciano Abecasis.
Segundo Tiempo: 8´ Cristian Ledesma por Nicolás Domínguez. 28´ Rogelio Funes Mori por Lucas Ocampo.
Cambios en Quilmes:
Segundo tiempo: 16´ Pablo Velásquez por Lucas Rimoldo. 29´ Fernando Telechea por Germán Mandarino. 32´ Sebastián Romero por Ernesto Goñi.
Amonestados en River:
Primer Tiempo: 12´ Jonathan Maidana; 15 M. Díaz.
Segundo Tiempo: 12´ Cristian Ledesma.
Amonestados en Quilmes:
Primer tiempo: 6´ Jorge Serrano; 25´ por Lucas Rimoldi.
segundo tiempo: 27´ Sebastián Martínez.






















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