Por Ricardo Pradelli @RicardoPradelli
Dolor de ojos es poco para describir el partido, de hacer un partido dinámico, bien jugado y con llegadas frente a Unión se pasó contra La Lepra a uno horrendo, errático, sin proyección, sin ideas futbolísticas y que los dos querían que se termine urgente. Medio equipo de Vélez faltó a la cita del Estadio Marcelo Bielsa, es que entre ausencias que ruedan la pelota en Europa, las propias por el Seleccionado y las internas por malos rendimientos de varios que estuvieron en la cancha pero mentalmente afuera el cuadro de Gareca jugó disminuido. En el rival tampoco hubo buen material, sino otro habría sido el resultado.
Arrancó con algo de peligro en las áreas, primero fue Ricardo Noir que definió mal una habilitación de Bernardi y después David Ramírez le pegó desde afuera y el arquero la sacó sobre un costado. En 22 minutos de juego el local armó la mejor combinación que terminó con un puntazo de Aquino que rozó el palo. Luego el macth se fue apagando, comenzó el duelo de patadas y pelotas que siempre concluye en la nada. Para colmo los que suelen lucir no se mostraban.
La segunda etapa no aportó algo mejor, tan solo un poco de empuje de Newell's y juego a ras del suelo de Vélez y mucho corazón. Sí, así de espantoso fue el duelo. De todos modos acechó en los primeros instantes el dueño de casa con Noir como bandera. Tras una salida en falso de Barovero, Noir definió de emboquillada pero débilmente y eso permitió que Tobio la revoleé cuando tenía destino de gol. Otra vez, el ex Boca, mano a mano con Barovero tocó sobre una punta y el uno reaccionó bien salvando el primero, Tobio previamente lo empujó levemente para provocar el yerro del delantero.
Pablo Peréz finalizó un ataque por izquierda con un disparo razante que controló sin dar rebote el convocado por Sabella. Si bien era poco lo del equipo de Torrente, intentó más. Pero se relajó y los de Liniers se adelantaron varios metros con control de pelota y juego. La entrada de Fernández lo reanimó y justamente otro de los convocados para la Selección colocó el 1-0. Canteros puso un pase exquisito por encima de la defensa cediendo para Augusto, quién definió cruzado tras la salida de Peratta. Antes con injusticia lo perdió, ahora injustamente lo ganaba. Sin embargo a pesar de los pocos minutos que restaban, no era de fiar el conjunto del Tigre por la desorganización y la débil marcación que ofrecía. Carmelo Valencia aprovechó un centro al área y fusiló de cabeza al arquero que esta vez no tuvo reacción. Gol y empate. Nada para agregar, igualdad, mal juego, pésimo resultado y desesperanza por el intento de defender el título en este torneo, ya que quedó muy lejos de los punteros.























0 Comentarios:
Publicar un comentario