Por Agustín Bordon @AguBordon
Godoy Cruz logró un importantísimo triunfo de local al vencer por
Cuando se gana un partido tan duro como el que ganó “el Tomba”, todo lo que pasó en el encuentro queda de lado. Quizás por momentos Estudiantes fue superior, pero fueron solo momentos que Ibañez supo dejar de lado con sus implacables intervenciones. Dicho esto, las mejores situaciones concretas se dieron del lado del local.
Mauro Óbolo, el goleador del partido, era el apuntado en cada jugada en ataque de Godoy Cruz. La idea de llevar la pelota lo más cercano al área para que Mauro pueda contactarla y dejarla depositada en la red. Con la ayuda de Ramírez en el primer tiempo y de Camacho en el segundo, que dicho sea de paso, fue quien le dio el aire y mucho más fútbol al equipo mendocino, pudieron lograr esta meta, su meta. Si bien Óbolo llevaba seis partidos sin convertir, todos sabían que si había que apostar a alguien para hacer un gol, era a él.
El partido en si fue muy dividido, chato por momentos, los dirigidos por Omar Asad fueron los que más buscaron los tres puntos. Estudiantes, por su parte, tuvo llegadas aisladas, pero nada más. Muy pobre lo del equipo de Diego Cagna.
Se hace fuerte en Mendoza el Tomba. Es su cuarta victoria al hilo, y en su casa es casi implacable. Buenos triunfos que lo hacen pensar en grande. Si bien hoy están cerca de la punta, su objetivo más próximo es seguir sumando de a tres pero en condición de visitante. Omar Asad, su DT dijo posteriormente al partido: “Es muy importante ganar en casa, pero somos consientes que tenemos que obtener más puntos afuera”.
El Tomba sigue su rumbo, ahora con nuevo objetivo… sumar de visitante.






















