Por Marina Merlo @marimerloo
Rosario Central cayó 2-1 ante Banfield. El
equipo de Russo volvió a jugar mal, cometió errores y terminó con un hombre
menos.
Preocupación y desesperación. Esa es la sensación que le quedó a hinchas
y jugadores de Central una vez terminado el encuentro en el Sur. Porque se
vuelven a repetir los errores de siempre y porque no logra encontrar el empujón
necesario para salir adelante.
Ya a los pocos minutos del primer tiempo se pudo ver como Banfield se
iba adueñando de la mitad del campo. Gagliardi, Méndez, García y Domínguez
estaban totalmente ausentes, lo que hacía que Prichoda, Díaz y Leiva cobraran
un protagonismo más que importante.
Así con un buen juego entre el medio y las bandas, el
"Taladro" se iba acercando más al arco rosarino. La primera clara la
tuvo Silvera que cabeceó muy cerquita del palo. Los dirigidos por Garnero, se
hacían fuertes por la banda izquierda ya que le ganaban las espaldas a los
defensores de Central. Justamente uno de los puntos altos de la defensa fue
Casteglione que despejaba todo lo que pasaba cerca del área.
Los minutos corrían y Central
ofrecía muy poco. Los mediocampistas perdían las marcas fácilmente y no podían
tener la pelota, Gagliardi y Lagos tampoco tenían la explosión que se
necesitaba. Pero cuando todo parecía ser
desolador para los de Russo, llegó el gol de Lagos a los 33 minutos. Tras una
jugada colectiva, el ex Instituto entró sólo por la izquierda y con un fuerte
remate, puso en ventaja a su equipo.
Sin merecerlo, el "Canalla" se encontraba con la victoria
parcial. El gol parecía darle otro ánimo a Rosario Central si bien no jugaba
bien, se animaba un poco más ante un Banfield desconcertado. De esta forma, se
fue el primer tiempo con un Central que, sin merecerlo, se llevaba los 3 puntos
momentáneamente.
El segundo tiempo empezó un poco mejor para los rosarinos que lo único
que hacían era tirarle pelotazos a Bracamonte, quien está muy lejos de ser el
reemplazante de Castillejos. La más clara la tuvo "Pipi" García que,
a los 3 minutos, remató a las manos de Santillo.
El encuentro se presentaba bastante parejo ya que los dos equipos no
ofrecían mucho en cancha. Hasta que a los 16 minutos todo pareció complicarse
para los rosarinos porque Silvio Trucco decidió expulsar a Pérez. El panorama
se ponía muy adverso para los de Russo porque tenían que aguantar 30 minutos
con un jugador menos.
Dos minutos más tarde, Banfield se aproximó al área, el
"Cuqui" Silvera cabeceó sólo en el área chica y puso el empate para
su equipo. Se hacía justicia porque si bien los de Garnero nunca demostraron un
gran juego, siempre fueron más ambiciosos que los dirigidos por Russo.
De allí en más, Central intentó aguantar en el fondo y salir de contra
(cosa que nunca logró). Banfield se acercaba más y más al arco de Caranta.
Claro que sin grandes destellos pero lo suficiente para incomodar a los
rosarinos. Se podía ver un Rosario Central incómodo porque no lograba tener la
pelota.
En el ocaso del encuentro, Banfield volvió aprovechar otro horror
defensivo de Central y gracias a Chávez, se puso 2-1. La cara de Miguel Ángel
Russo y todo su cuerpo técnico lo decía todo. Una vez más Central caía en los
mismos errores defensivos, en el poco peso de su mediocampo y en la poca
claridad para definir.
Rosario Central se fue con las manos vacías. La revancha la tendrá la
próxima fecha cuando reciba a Nueva Chicago en el Gigante de Arroyito.























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