Por Mauricio Lago @estalote14
Lanús no levanta
cabeza en el torneo local. Perdió 1
a 0 con Belgrano de Córdoba y volvió a regalar tres
puntos en la Fortaleza. Así acumula cinco partidos consecutivos sin conocer la
victoria y deambula por las últimas posiciones de un campeonato en el cual se
perfilaba como protagonista.
El Granate vive dos realidades muy diferentes, por un lado
se mantiene vigente en la Copa Libertadores
donde es puntero del grupo 2 y tiene buenas posibilidades de pasar a los
octavos de final. Pero el torneo local es un equipo muy diferente, en caída
libre, no encuentra pasajes de buen juego y sólo cosechó un punto de los últimos
15 disputados, sumando su tercera derrota consecutiva como local (San Martín de
San Juan, Argentinos Juniors y Belgrano de Córdoba).
La derrota ante el conjunto cordobés volvió a mostrar un
equipo sin ambición que por más que fue dominador de gran parte del juego nunca
encontró la manera de llegar con claridad
al arco de Olave. En su mayoría la única alternativa llegó con centros
desde las bandas para intentar vencer a una defensa pirata que con un trabajo
firme supo mantener el cero.
Belgrano no tuvo mucha llegada, pero algunos errores
defensivos del Granate le dieron la ilusión de poder quedarse con una victoria
muy importante. El “Picante” Pereyra erró un gol increíble en la segunda etapa
pero mas tarde vino una ayudita del paraguayo Eduardo Ledesma que cometió una
falta infantil a metros Laverni quien no dudó en cobrar penal, por un empujón
que a “Tete” González que el propio Claudio Pérez cambio por gol.
Si bien Schurrer dispuso de un equipo alternativo, esta
claro que en el granate había en cancha jugadores importantes y de buen pie
como Juan Neira,Mauricio Pereyra y Romero, sumado a la experiencia de Maximiliano Velázquez, Fritzler
y César Carranza.
Lo de Lanús es sin duda un problema futbolístico que se ve
expuesto lógicamente como una mala racha con resultados más que desalentadores.
El ingreso de diego Valeri y mariano Pavone sobre el final del juego tampoco le
aportaron toque y claridad al ataque y todo pareció ser puro empuje y garra
para encontrarse con un hipotético empate q solo pudiera “salvar las papas”.
De esta forma Lanús quedó con siete puntos en el torneo, alejado
de la pelea y con un nivel de juego que lo acerca más a los equipos acorralados
en la base de la tabla. A simple vista todos los cañones apuntan a jugarse
todas las fichas a pasar la zona de grupos de la copa y estar entre los 16
mejores del continente.
El martes próximo desde las 19.45 el “chucho” Schurrer y
compañía reciben en la fortaleza a Olimpia de Paraguay en un duelo entre
lideres del grupo 2 donde una victoria significaría un paso importante hacia el
objetivo inmediato de pasar de ronda. Con toda la carne al asador el granate
necesita recuperar una identidad de juego que extrañan sus hinchas y que día a día
genera rumores de disconformismo en un pueblo granate que en la ultima década
se acostumbro a ver buen fútbol.























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